Janaína volvió a ser madre en Iguazú y refuerza la recuperación del yaguareté en la selva atlántica

El registro de una hembra adulta con dos nuevas crías confirma la reproducción sostenida del yaguareté en Iguazú y aporta datos clave para el seguimiento de una de las poblaciones más amenazadas de la Mata Atlántica.

La hembra de yaguareté Janaína fue registrada junto a dos crías mediante cámaras trampa en el área protegida de Iguazú.

La hembra de yaguareté Janaína fue registrada junto a dos crías mediante cámaras trampa en el área protegida de Iguazú.

Janaína, una hembra adulta de yaguareté, junto a dos cachorros, fue registrada recientemente en el área protegida de Parque Nacional Iguazú, y constituye un nuevo indicio alentador para la conservación del mayor felino de América en la Mata Atlántica.

Las imágenes fueron obtenidas mediante cámaras trampa instaladas en el sector brasileño del parque, en las cercanías de Foz do Iguaçu, como parte del trabajo sistemático de monitoreo que se realiza sobre la población de yaguaretés.

Un registro clave para la conservación

Según informaron los equipos técnicos, las crías tendrían entre cinco y seis meses de edad, se desplazan junto a su madre y presentan un desarrollo saludable. Este tipo de registros no solo confirma la reproducción exitosa de la especie, sino que permite evaluar la dinámica poblacional, la disponibilidad de presas y la calidad del hábitat.

Janaína fue identificada por primera vez en 2018 y desde entonces es una de las hembras más seguidas por los especialistas. Con este nuevo avistamiento, alcanza cinco camadas documentadas, lo que la convierte en una de las yaguaretés más prolíficas de la región.

Los registros previos indican nacimientos en 2019, 2021, 2023, 2024 y 2025, con variaciones en el número de crías por camada, un dato habitual en especies silvestres sometidas a presiones ambientales.

iguazu

Actualmente, el área protegida de Iguazú alberga alrededor de 25 yaguaretés en una superficie cercana a las 185.000 hectáreas. Se trata del único núcleo de la Mata Atlántica donde la población muestra una tendencia sostenida de crecimiento, gracias a la protección del hábitat y al monitoreo permanente.

Sin embargo, el escenario general sigue siendo delicado: se estima que quedan menos de 300 ejemplares en toda la región, lo que mantiene al yaguareté en la categoría de peligro crítico.

El rol del Proyecto Onças do Iguaçu

El monitoreo de Janaína y sus crías forma parte del trabajo del Proyecto Onças do Iguaçu, una iniciativa coordinada a nivel nacional en Brasil y vinculada al Instituto Chico Mendes para la Conservación de la Biodiversidad.

El programa combina tecnología de seguimiento, investigación científica y participación comunitaria, con el objetivo de reducir amenazas como la caza furtiva, la extracción ilegal de cachorros y la fragmentación del hábitat. También busca evitar el traslado de animales silvestres a centros de rescate o zoológicos, priorizando su permanencia en libertad.

En el sector argentino, las tareas de seguimiento se articulan con equipos científicos y de conservación vinculados al CONICET, fortaleciendo el enfoque binacional del área protegida.

Un símbolo de la selva y de su futuro

El nombre Janaína, que significa “señora de las aguas”, fue elegido por los integrantes del proyecto en alusión a la estrecha relación del yaguareté con ríos y zonas húmedas de la selva misionera y paranaense.

Los especialistas destacaron que cada nuevo nacimiento en libertad confirma que el ambiente aún ofrece condiciones adecuadas para la supervivencia de la especie y refuerza la necesidad de sostener políticas activas de conservación.

El seguimiento de la hembra y de sus crías continuará en los próximos meses, mientras se prevé una votación comunitaria para asignar nombres a los cachorros una vez que se determine su sexo.

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