La médica cubana Hilda Molina abandonó la embajada argentina en Cuba con el compromiso del gobierno argentino de seguir ayudándola para poder reencontrarse con su familia en Buenos Aires.
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Así lo confirmó la propia Molina, quien aseguró que "no se me cruzó en ningún momento por la cabeza" pedir el asilo político a las autoridades argentinas. La médica dio a entender que ya dejó la embajada argentina en La Habana, donde este mañana ingresó a pedir información y tuvo que permanecer a raíz de una descompostura de su madre anciana.
En declaraciones al programa "El Juego Limpio", su hijo Roberto confirmó en Buenos Aires que tanto su madre como su abuela habían abandonado la sede diplomática.