En un espectacular operativo policial ayer, en la Capital Federal, se logró impedir el robo de las oficinas del esposo de Valeria Mazza, donde habían tomado a seis rehenes.
Seis personas que fueron tomadas como rehenes por dos delincuentes en las oficinas del marido de la modelo Valeria Mazza terminaron siendo liberadas sanas y salvas anoche, aunque debieron ser atendidas por personal del SAME por una crisis de nervios.
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Fuentes policiales dijeron que los delincuentes que habían ingresado a robar en el lugar eran dos y no tres como sospechaban los efectivos de la Comisaría 2ª en un principio.
El empresario Alejandro Gravier, esposo de Mazza, aseguró ayer que el intento de robo que sufrió en sus oficinas en el cual tomaron a sus empleados como rehenes, entre ellos su hermano, «fue una desgracia con suerte» y agradeció el accionar de la Policía. «No pasó nada, fue una desgracia con suerte. Estaba mi hermano, pero está bien. Fueron momentos difíciles. Todavía no sé bien cómo fue que comenzó todo», dijo el marido de la modelo Valeria Mazza al retirarse del edificio de Piedras 172. El empresario confirmó que todo comenzó con un robo. «Entraron a las oficinas, pero no pasó nada. Está todo en orden», explicó a los medios que improvisaron una desordenada rueda de prensa que culminó con varios periodistas por el piso.
«Les quiero agradecer a la Policía Federal y al (superintendente de Seguridad Metropolitana) comisario (mayor, Oscar) Natalio, que vino en persona, e hicieron un operativo de una manera muy inteligente», dijo.
Gravier aclaró que sus empleados, entre ellos su hermano Gustavo, «están todos muy bien ya que los delincuentes no les hicieron nada».