24 de noviembre 2007 - 00:00

Llegaron a Chile primeros náufragos del Explorer

Llegaron a Chile primeros náufragos del Explorer
Punta Arenas (AFP-NA).- Un grupo de 77 personas, sobre un total de 154 que se encontraban en un crucero que el viernes naufragó cerca de la Antártida, llegó ayer al sur de Chile desde el continente blanco a bordo de un avión de la Fuerza Aérea Chilena, comprobó la AFP.

La aeronave, un Hércules C-130, aterrizó en Punta Arenas (2.000 km al sur de Santiago, a orillas del estrecho de Magallanes) hacia las 19:20, procedente de la base chilena Eduardo Frei en la Antártida, donde parte del grupo que navegaba en el Explorer pernoctó el viernes.

En cuanto el tiempo lo permita la aeronave regresará a la Antártida por los restantes rescatados.

Representantes consulares de varios países recibieron a los pasajeros, al igual que ambulancias, por si había problemas de salud entre ellos.

Previamente la intendenta de la región de Magallanes, Eugenia Mancilla, se reunió con estos diplomáticos y les entregó detalles sobre el operativo de evacuación de los pasajeros del Explorer, que naufragó tras chocar con un iceberg, en un accidente que hizo recordar la tragedia del Titanic en 1912.

La labor de llevarlos a continente sudamericano se ha visto retrasada por las malas condiciones climáticas en la Antártida.

Mancilla dijo que el Hércules realizará un segundo vuelo una vez que regrese con los primeros pasajeros, cuando las condiciones meteorológicas lo permitan.

"Esperamos que se concluya en horas de la madrugada (del domingo) la evacuación de todos los pasajeros", dijo Mancilla.

En la noche del viernes los rescatados fueron divididos: un grupo durmió en la base chilena y el otro lo hizo en la base uruguaya José Artigas, ambas en la isla Rey Jorge.

"El ingreso de una nave a la base Frei depende exclusivamente de las ventanas meteorológicas que se produzcan", dijo la funcionaria.

Los 154 pasajeros y tripulantes del Explorer, que se hundió horas después de chocar con el iceberg, llegaron a la base Frei la tarde del viernes a bordo de la nave noruega Nordnorge, que los rescató desde los botes salvavidas luego de que abandonaron el crucero.

Fueron repartidos entre la base militar chilena y la uruguaya José Artigas, entre ellos ciudadanos de Gran Bretaña, Canadá, Australia, Estados Unidos, Alemania, Argentina, Suecia, China y otros países.

Ayer desayunaron y ahora "tratan de tomar contacto con sus familiares a través de teléfonos y de internet", contó temprano a la AFP el comandante de la base Frei, Raúl Jorquera.

El oficial comentó telefónicamente que los ocupantes de la nave siniestrada están tranquilos, aunque esperan salir del continente helado cuanto antes.

"Indudablemente hay ánimo por salir lo antes posible, pero están tranquilos. Ahora están recorriendo la base, contactándose por teléfono e internet con sus familiares y esperando la entrada de nuestro avión", explicó.

Según contó a la prensa el capitán del Explorer, Bengt Witman, el impacto de la nave contra el iceberg lo hizo pensar que habían colisionado con una ballena.

"Primero pensé que habíamos chocado con una ballena, luego por la radio escuchamos que había desesperación en el barco" dijo el capitán sueco a la prensa de su país, en declaraciones reproducidas por la prensa chilena.

Tras el impacto, y al constatar que el agua estaba entrando a la embarcación, el capitán dio la orden de evacuar y emitió una alerta para que barcos cercanos pudieran auxiliarlos.

"Cuando al fin logré bajar al bote salvavidas, nos sentamos y comenzamos a abrazarnos", relató Witman, que también se mostró satisfecho por la operación de salvamento, que no dejó muertos ni heridos.

El Explorer, de bandera liberiana, había partido el 11 de noviembre del puerto argentino de Ushuaia, en el extremo austral americano y a poco más de 1.000 km del sitio del naufragio.

El crucero escoró durante varias horas hasta finalmente hundirse alrededor de las 15:30 del viernes, según informó el rompehielos Viel de la marina chilena, que llegó al sitio del naufragio para verificar el estado de la embarcación y si generaría problemas de contaminación.

La nave hundida era una de las pioneras en el turismo antártico.

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