Un joven al que los vecinos de Rafael Calzada acusan como sospechoso de haber participado en el crimen de Milagros (la niña de cuatro años abusada y muerta) tuvo que ser retirado de su vivienda por la Policía Bonaerense para preservar su seguridad luego de una serie de incidentes provocados en la puerta por un grupo de jóvenes. El sospechoso, apodado «el Transa», tuvo que escapar por una calle trasera de la vivienda mientras numerosos manifestantes protagonizaron serios desmanes arrojándoles piedras a los efectivos que custodiaban el lugar. Según fuentes policiales, el joven hasta ahora sigue como testigo en la causa y nunca fue demorado debido a que no hay pruebas que lo incriminen en el asesinato de Milagros.
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