Un nuevo descenso en la grieta de la Antártida en la cual desaparecieron dos argentinos el pasado sábado realizó a la mañana de ayer el rescatista del Ejército Luis Cataldo, con la intención ahora de hacer una inspección «horizontal», luego de que no diera ningún resultado el relevamiento efectuado a 120 metros de profundidad el día anterior.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Lo confirmó el coronel Mario Dotto, segundo comandante del Comando Antártico del Ejército, quien indicó que el suboficial principal Cataldo bajó ahora «por el extremo sur de la grieta», tras haberse calculado «la dirección, inercia y el peso de la moto y de los brigadistas», en el momento del accidente ocurrido el fin de semana pasado.
No obstante, las esperanzas de encontrar con vida al suboficial de la Armada Teófilo González y al biólogo Augusto Thibaud, los dos argentinos que el sábado pasado cayeron con su moto a la grieta, seguían disminuyendo con el correr de las horas, al no haber dado aún ningún resultado las tareas de rescate. El vocero del Instituto Nacional Antártico, Sergio Policastro, admitió que el descenso de un hombre por la grieta, hasta una profundidad de 120 metros, no permitió encontrar ningún rastro de los dos desaparecidos.
«Se están analizando los informes del rescatista que ingresó, y ver la posibilidad de abrir otras cavidades en la horizontal de la grieta, para explorar otras profundidades», puntualizó Policastro, en declaraciones efectuadas en el rompehielos Almirante Irízar, amarrado en el puerto metropolitano, donde se centraliza la información sobre el operativo de rescate. Policastro dijo que «los cuatro rescatistas que llegaron hasta la grieta armaron campamento en un afloramiento rocoso de la zona, donde pasaron la noche».
Dejá tu comentario