24 de marzo 2005 - 00:00

Murió ayer un cabo por exceso en entrenamiento

Un cabo de la Policía correntina murió ayer tras permanecer 14 días en terapia intensiva en un hospital, al que llegó luego de haber participado de un entrenamiento en la Escuela de Policía, y la sospecha de los investigadores es que fue víctima de un « baile» -movimientos vivos de adiestramiento-al que fue sometido por sus superiores. Se trata de César Eduardo Torres, de 26 años, casado y padre de una nena de dos años.

Por el caso, dos jefes de esa dependencia y otros 14 policías fueron separados de sus cargos, mientras que el padre del suboficial muerto denunció que, además de su hijo, otros seis suboficiales sufrieron complicaciones por el entrenamiento excesivo aunque en ninguno de ellos tuvo una incidencia tan grave.

Horas después de producido el deceso el abogado defensor de la familia de la víctima, Julio Leguizamón, presentó una denuncia penal que fuera formalizada por la viuda del aspirante que supone el letrado será calificada como «homicidio calificado doblemente agravado», porque era miembro de la fuerza policial. Al tiempo que el suegro de Torres pidió que se remueva al jefe de la Policía correntina.

• Sumario interno

Por su parte, el ministro de Gobierno de Corrientes, Jorge Barrionuevo, dijo que se abrió un sumario interno para deslindar responsabilidades por la muerte de Torres, aunque transfirió esa responsabilidad a la propia fuerza. Barrionuevo señaló que «hay que terminar con la policía militarizada en Corrientes. Esta fue una muerte que se pudo haber evitado», también manifestó sobre la separación de los dos jefes de esa dependencia, seis oficiales y nueve suboficiales.

Torres
se encontraba en la Escuela de Policía realizando el curso para pasar de suboficial a oficial. Según trascendió, el joven sufría una enfermedad congénita que aparentemente hizo eclosión durante la crisis. El cuerpo del fallecido suboficial, por disposición de la Justicia, fue sometido a una autopsia para determinar las circunstancias que rodearon el deceso. En el caso interviene la jueza Graciela Ferreyra. Uno de los separados es el jefe de la División Escuela de Policía de Corrientes, comisario Horacio Wilfredo Aranda. El episodio se inició el 7 de este mes, cuando Torres participaba, junto a otros suboficiales aspirantes a oficiales, de un entrenamiento en la Escuela de Policía.

• Descompensación

El padre de la víctima, Ramón Torres, denunció que en el momento en que se produjo el entrenamiento, la temperatura alcanzó los 36 grados con una sensación térmica superior a los 40, y a los alumnos se les prohibió beber agua durante todo el día. El entrenamiento le produjo una descompensación, por lo que debió ser trasladado al Sanatorio Norte, donde quedó alojado en terapia intensiva. Uno de sus familiares acusó que «desde el primer momento los médicos le practicaron hemodiálisis para que pudiera drenar el líquido acumulado en los riñones, pero advirtieron que la situación podía complicarse con enfermedades colaterales, ya sea cardíacas o cerebrovasculares».

Finalmente, en la madrugada del domingo último Torres sufrió un pico de presión que a su vez le trajo aparejada una hemorragia cerebral, por la que debió ser intervenido quirúrgicamente con el fin de « descomprimir la incontenible presión en la masa encefálica», indicó un especialista. A partir de ese momento el policía quedó en estado de coma, hasta que se produjo su deceso en la mañana de ayer.

Dejá tu comentario

Te puede interesar