Para padres: el desafío de la "escuela en casa"

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Actualmente, madres y padres son quienes acompañan a sus hijos en los espacios y propuestas de aprendizaje y esto conlleva cada vez un mayor tedio y cansancio.

El aislamiento social, preventivo y obligatorio significó para la mayoría de las instituciones educativas tener que reformular las estrategias pedagógicas con las cuales se ejecutaron los lineamientos curriculares propuestos para el ciclo lectivo 2020.

Desde el 16 de marzo, los hogares pasaron a ser las nuevas “casas de estudio” y en ellas transcurre todos los días la vida escolar de niñas, niños y adolescentes. Las clases a través de plataformas virtuales y de videollamadas han revolucionado el modo en que pensábamos la educación y la relación de los niños y de los adolescentes con las pantallas.

Actualmente, madres y padres son quienes acompañan a sus hijos en los espacios y propuestas de aprendizaje y esto conlleva cada vez un mayor tedio y cansancio, siendo recurrente el malestar que produce para los adultos la “escuela en la casa”. El tedio no se debe únicamente a la falta de formación específica para la tarea de educar o de disponibilidad de tiempo sino también a la resistencia que muchos niños y adolescentes tienen a participar de los espacios educativos junto con sus padres.

Entre las causas de estas dificultades que fueron apareciendo como consulta en la clínica, se desprende en principio la importancia de que el aprendizaje transcurra en un tiempo y espacio por fuera de la casa y de la mirada de los padres. Los niños y los adolescentes necesitan desarrollar su propia autonomía para poder acceder a conocer el mundo y se vuelve fundamental para ellos poder prescindir de la presencia y asistencia permanente de sus padres para el aprendizaje.

Por otro lado, la escuela no es solamente la institución en la cual acontecen los principales procesos de enseñanza y aprendizaje sino, y por sobre todas las cosas, es el espacio social privilegiado para niñas y niños, fuera del contexto del hogar y de la familia y siendo además el lugar en el cual pueden reconocerse en sus pares e identificarse y aprender de ellos y junto con ellos.

Con la “escuela en casa”, niños y adolescentes han perdido la referencia de sus pares en los procesos de enseñanza y aprendizaje. De allí que resultan fundamentales las salidas recreativas y la vuelta a las plazas, que aún sin los juegos siguen siendo el lugar de encuentro por excelencia para los niños con sus pares.

Por otra parte, es de suma importancia que los niños y los adolescentes tengan un espacio propio en sus hogares para el desarrollo de sus actividades educativas y que puedan participar de los encuentros propuestos por la escuela sin la presencia y participación activa de los padres la mayor parte del tiempo posible.

La integración escolar

Entre la enorme población escolar, hay un grupo de niños y adolescentes con discapacidad o trastornos en el aprendizaje que requiere del dispositivo de apoyo a la integración escolar para poder acceder a los contenidos curriculares propios para su nivel. Así como sucede con la escuela, la integración escolar y los diferentes dispositivos de apoyo se han trasladado a la modalidad virtual, constituyéndose en nuevos desafíos para los profesionales de la salud y de la educación.

Una concepción parcial de la integración escolar a distancia podría considerar solamente la intervención en los procesos educativos del niño integrado, perdiendo de vista la importancia de la función de integración social que garantiza la escuela. Así, la integración escolar en cuarentena ha debido asumir el desafío de la virtualidad y el acompañamiento en los espacios educativos virtuales y en los espacios de socialización con los pares.

(*) Psicóloga clínica, especializada en atención de niños y adultos

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