23 de julio 2013 - 23:42

Otra vez Mangeri se negó a hablar, ahora en pericia

Jorge Mangeri
Jorge Mangeri
Jorge Mangeri, el único detenido por el crimen de la adolescente Angeles Rawson, se negó contestar preguntas en su primera entrevista de los peritajes psicológicos y psiquiátricos ordenados por la Justicia para determinar si padece algún trastorno sexual.

Fuentes judiciales informaron a Télam que también se incorporó al expediente el dato de que el imputado llamó por teléfono a la casa de la víctima, cuando esta aún estaba desaparecida, y habló con una prima de la madre de la chica para averiguar si había alguna novedad.

Además, el juez de la causa, Javier Ríos, sumó más elementos para corroborar que el día del crimen la víctima regresó al edificio de Ravignani 2360, en el barrio porteño de Palermo, pero no alcanzó a ingresar a su departamento "A" de la planta baja, donde residía junto a su familia y en el que en ese momento trabajaba la empleada doméstica, Dominga Torres.

El magistrado había dispuesto que comenzaran los estudios psicológicos y psiquiátricos a Mangeri a cargo de peritos oficiales, por lo que el acusado fue llevado desde el penal de Ezeiza a la sede del Cuerpo Médico Forense, en la Capital Federal.

Tras reunirse con uno de sus abogados, Marcelo Biondi, y el perito de parte, Adolfo Méndez, el portero se entrevistó con los psicólogos y psiquiatras oficiales y les dijo que no iba a someterse a los estudios ni contestar ninguna pregunta, por lo que se labró un acta y la diligencia fue suspendida.

"Nosotros le pedimos que no colabore con la pericia. Consideramos que es invasiva y viola la intimidad de cualquier persona", dijo a Télam el abogado Biondi. A su turno, el perito Méndez dijo: "Había cincuenta y tres preguntas que a nuestro modo de ver estaban dirigidas hacia un lugar que se basa en pruebas indiciarias y meras hipótesis".

El estudio psiquiátrico ordenado por el juez busca determinar, entre otras circunstancias, el "perfil conducta-sexual" de Mangeri y establecer sus "vínculos afectivos, organizacionales a nivel familiar, clima emocional, dinámica grupal, dinamismos intrapsíquicos, roles inconscientes estereotipados".

En tanto, el magistrado tomó más declaraciones testimoniales, entre ellas la de Cecilia Ruth Brook, prima de María Elena "Jimena" Aduriz, la madre de Angeles.

Esta testigo ratificó que el martes 11 de junio último, antes del mediodía, cuando todavía no se habían informado sobre el hallazgo del cadáver de Angeles en el predio de la CEAMSE de la localidad bonaerense José León Suárez, estaba en la casa de su sobrina y recibió un llamado telefónico de Mangeri.

"Mangeri no nombra a Angeles, preguntó si sabían algo, si estaba pasando algo, cómo estaba todo. Ella supone que estaba al tanto de que había desaparecido Angeles", señaló Biondi.

También declaró esta mañana Dora Sandoval, la empleada doméstica de la mujer que, a 48 horas del crimen de Angeles y antes de que Mangeri fuera detenido, envió a la Fiscalía un mail advirtiendo que debían investigar al portero.

Sandoval vive en la casa tomada ubicada al lado del edificio de Ravignani 2360 y, según declaró su patrona, le comentó que Mangeri solía acosar verbalmente a las mujeres que pasaban por la cuadra, dijeron los informantes.

Luego declaró César Chappa, encargado del edificio de Ravignani 2336, contiguo al inmueble de las cámaras que tomaron el paso de Angeles a las 9.50 del 10 de junio llegando a su casa.

Según Biondi, Chappa ratificó que aquella mañana nada le pudo haber ocurrido a Angeles en la calle, ya que él se encontraba en la puerta de su edificio y no vio ni escuchó nada extraño al momento en el que la víctima caminaba por la cuadra.

A esto se le suman los datos de la tarjeta del Sistema Único de Boletos Electrónicos (SUBE) de Dominga Torres que corroboran que ésta pudo haber llegado a las 8.45 del día del crimen al departamento de la adolescente, tal como ella lo declaró.

La mucama ratificó que permaneció allí hasta las 13.45 y que desde que llegó hasta que se fue Angeles no ingresó al departamento. Ayer, el juez Ríos rechazó declarar nula la causa por la investigación del crimen, como lo había reclamado la defensa de Mangeri, quien está procesado con prisión preventiva por el delito de "homicidio calificado por alevosía". Una de las pruebas con las que cuenta el juez es el hallazgo del ADN de Mangeri debajo de las uñas de la chica asesinada.

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