El dueño de un negocio de curiosidades en Coney Island, en Nueva York, reclama la propiedad de una planeada atracción para su negocio, un perro de cinco patas vendido a una activista protectora de animales pese a que él había pagado ya una primera cuota, informa el diario "Charlotte Observer".
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El propietario del negocio sostiene que el dueño de "Lilly", un Chau-chau cruzado que tiene una extremidad de más, le prometió venderle en un primer momento el cachorro por u$s 3 mil. Poco después, sin embargo, lo vendió a la activista por u$s 4 mil.
"Es como si un tipo te vendiera un auto para decirte después que se lo dio a otra persona", dijo el propietario del negocio en el estado norteamericano de Nueva York. El molesto comprador sostuvo que ya había hecho un pago inicial de u$s 1000.
"Lilly" tiene una quinta pata, de color más claro que las demás, y que cuelga entre las dos extremidades traseras del animal. La activista lo compró para someterlo a una operación y librarlo de ser exhibido en una tienda de curiosidades.
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