Tres jóvenes mujeres que se encontraban el 19 de enero último de vacaciones en el balneario brasileño de Ferrugem, cuando fue asesinado Ariel Malvino, pidieron declarar como testigos, ya que dijeron haber presenciado el crimen, según informó ayer el abogado de la familia de la víctima.
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Por su parte, el conjuez federal de Corrientes, rechazó la presentación realizada por dos de los siete jóvenes que estarían vinculados al hecho al considerar que no existe una causa en dicho fuero que amerite intervenir.
Juan Carlos García Dietze, abogado de la familia de Ariel Malvino, informó que «hay tres chicas de unos 20 años, dos que viven en Capital Federal y la otra en el interior del país, que pidieron declarar porque dicen haber estado presentes en el lugar donde ocurrió el hecho». «Se contactaron con el estudio luego de haber visto a los padres de Ariel en la conferencia de prensa del lunes pasado, en la cual solicitaron a todos los que vieron algo que se presenten a testimoniar», señaló el letrado. Dietze expresó que estos nuevos testimonios «coinciden» con los que ya constan en el expediente «en la mecánica de los hechos aportando nuevos elementos de cómo comenzó esa pelea de la que Ariel fue ajeno». El abogado indicó que «cada nuevo testigo aporta una visión diferente de cómo sucedió todo, ya que en la esquina donde ocurrió el hecho había 200 personas y cada uno estaba parado desde un ángulo distinto». Según el letrado, desde que ocurrió la muerte de Malvino y se publicaron la dirección de correo electrónico y el número de teléfono de su estudio, «entre 14 y 16 jóvenes se han contactado por ambas vías para contar lo que vieron».
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