20 de mayo 2011 - 22:27
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El episodio desencadenó serios enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
Se basó en la indagatoria a Colombil en la instrucción, cuando su defendido relató que corría a Bonefoi y que por un defecto de la cartuchera llevaba la pistola y la tonfa en la misma mano, y que al trastabillar estando cerca del joven "se le escapó un tiro".
Al respecto, López y Pschunder aceptaron los defectos de la cartuchera -al igual que carencias de equipamiento y capacitación de la policía rionegrina-, pero coincidieron en señalar que Colombil mintió porque no podía "materialmente" llevar ambas cosas en una mano, y que los peritajes descartaron esa posibilidad.
También destacaron la descripción del hecho ofrecida por el sargento Alfredo Millanao (a cargo del grupo de policías que integró Colombil en ese momento), quien vio al imputado a punto de alcanzar a Bonefoi y luego escuchó el disparo.
Millanao declaró que Colombil lo llamó, se acercó y creyó que su compañero había "reducido" al joven, pero al ver la abundante sangre que perdía se dio cuenta que en realidad le había disparado.
Con estos elementos, el fiscal y el querellante sostuvieron que Colombil corrió a Bonefoi y le disparó, conociendo perfectamente la consecuencia de su accionar. Al término de los alegatos, Colombil aceptó la posibilidad de expresarse que le ofreció el tribunal, repitió su versión del hecho, y pidió perdón a los padres de Bonefoi, presentes en el juicio desde que comenzó ayer.
"Les pido perdón. Fue un accidente. Yo sé lo que significa, también tengo tres hijos", dijo el policía, a lo que la madre comenzó a responderle en duros términos hasta que fue tranquilizada por Marcelo Barrutia, presidente del tribunal, en tanto el padre le exibió la foto de su hijo sonriente que portó todo el proceso.
Los alegatos fueron expresados en la sala de audiencias de planta baja de los tribunales de Bariloche, ante el mismo marco extremo de seguridad y protección observado, con una fuerte custodia fuera del edificio y también un amplio despliegue policial en su interior.
Más allá de la prevención, en ningún momento se produjo incidente alguno, excepto entre Ganuzza y López, que discutieron abiertamente y debieron ser llamados al orden por Barrutia. El presidente del tribunal -acompañado por los jueces Gregor Joos y Alejandro Ramos Mejía-, anunció que el 2 de junio será leído el veredicto en el mismo lugar.


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