20 de mayo 2011 - 22:27

Piden perpetua para acusado de "gatillo fácil" en Bariloche

El episodio desencadenó serios enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
El episodio desencadenó serios enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
El fiscal del juicio por el crimen del adolescente Diego Bonefoi, ocurrido en Bariloche el 17 de junio pasado, pidió que se condene a prisión perpetua como autor material al ex cabo de la policía rionegrina Sergio Colombil.

En la última audiencia de debate ante la Cámara Primera, el fiscal Carlos López consideró que las pruebas y testimonios presentados en la instrucción y en el juicio oral fueron "concluyentes".

López consideró probado que Colombil asesinó de un disparo en la cabeza a Bonefoi (15), con su arma reglamentaria, sin que la víctima presentara amenaza o peligro algunos en su contra.

Por ello pidió la aplicación de una pena basada en el artículo 80, que prevé reclusión o prisión perpetua "a quien matare", y el inciso 9, cuando el delito lo comete un policía abusando de su "función o cargo".

De la misma manera se expresó Alejandro Pschunder, abogado de los querellantes Sandro y Mariela Bonefoi, padres de Diego, quien detalló una serie de pruebas y testimonios presentados y dijo que a Bonefoi "no lo redujo, como pudo haberlo hecho, sino que lo fusiló".

Por su parte, el abogado defensor del policía, Marcelo Ganuzza, sostuvo que el disparo que efectuó Colombil y que impactó en la cabeza de Bonefoi fue accidental, que el acusado no tuvo intención de matar, por lo que reclamó su absolución o en su defecto una pena mínima de seis meses por homicidio culposo.

Se basó en la indagatoria a Colombil en la instrucción, cuando su defendido relató que corría a Bonefoi y que por un defecto de la cartuchera llevaba la pistola y la tonfa en la misma mano, y que al trastabillar estando cerca del joven "se le escapó un tiro".

Al respecto, López y Pschunder aceptaron los defectos de la cartuchera -al igual que carencias de equipamiento y capacitación de la policía rionegrina-, pero coincidieron en señalar que Colombil mintió porque no podía "materialmente" llevar ambas cosas en una mano, y que los peritajes descartaron esa posibilidad.

También destacaron la descripción del hecho ofrecida por el sargento Alfredo Millanao (a cargo del grupo de policías que integró Colombil en ese momento), quien vio al imputado a punto de alcanzar a Bonefoi y luego escuchó el disparo.

Millanao declaró que Colombil lo llamó, se acercó y creyó que su compañero había "reducido" al joven, pero al ver la abundante sangre que perdía se dio cuenta que en realidad le había disparado.

Con estos elementos, el fiscal y el querellante sostuvieron que Colombil corrió a Bonefoi y le disparó, conociendo perfectamente la consecuencia de su accionar. Al término de los alegatos, Colombil aceptó la posibilidad de expresarse que le ofreció el tribunal, repitió su versión del hecho, y pidió perdón a los padres de Bonefoi, presentes en el juicio desde que comenzó ayer.

"Les pido perdón. Fue un accidente. Yo sé lo que significa, también tengo tres hijos", dijo el policía, a lo que la madre comenzó a responderle en duros términos hasta que fue tranquilizada por Marcelo Barrutia, presidente del tribunal, en tanto el padre le exibió la foto de su hijo sonriente que portó todo el proceso.

Los alegatos fueron expresados en la sala de audiencias de planta baja de los tribunales de Bariloche, ante el mismo marco extremo de seguridad y protección observado, con una fuerte custodia fuera del edificio y también un amplio despliegue policial en su interior.

Más allá de la prevención, en ningún momento se produjo incidente alguno, excepto entre Ganuzza y López, que discutieron abiertamente y debieron ser llamados al orden por Barrutia. El presidente del tribunal -acompañado por los jueces Gregor Joos y Alejandro Ramos Mejía-, anunció que el 2 de junio será leído el veredicto en el mismo lugar.

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