Píparo ratificó que Moreno le disparó

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Carolina Píparo, la mujer embarazada que fue baleada en un asalto a la salida de un banco de La Plata en 2010, a raíz de lo cual su bebé murió días después de nacer, aseguró en el juicio que se le sigue a siete acusados que el detenido Carlos Moreno fue quien le disparó, aunque aclaró que para ella "son todos iguales".

"Para mi todos me deben una explicación, que me expliquen a mí y a mi hijo por qué no está acá", reclamó la mujer entre lágrimas, mientras miraba hacia el sector de la sala de audiencias donde estaban sentados los imputados, excepto Moreno, quien pidió no estar presente cuando la mujer declaraba.

"¿Qué es lo que se les cruzó por la cabeza?, ¿cómo pueden salir a atacar a una embarazada que tenía un bebé gigante adentro", se preguntó Píparo al declarar ante el Tribunal Oral Criminal 2 de La Plata, a cargo del debate.

"Ninguno me puede sostener la mirada ni siquiera un segundo, ellos (los imputados) eligieron estar acá (en un Tribunal), yo no elegí, mi hijo no eligió nada y ninguno tiene el valor de decirme por qué me arruinaron la vida", expresó.

Píparo declaró por segunda vez en el juicio, que comenzó el 4 de marzo último y que tiene a siete acusados en el banquillo.

Además de Moreno (20), por el hecho están siendo juzgados Carlos Burgos (19), Miguel "Pimienta" Silva (43); Luciano López (20), Juan Manuel Calvimonte (25), Carlos Jordán Juárez (45) y Augusto Claramonte (44).

Los siete hombres están acusados de "asociación ilícita, robo doblemente calificado en concurso real con homicidio triplemente calificado por haber sido perpetrado con alevosía, con el concurso premeditado de dos o más personas y criminis causa en grado de tentativa".

La ampliación del testimonio de Píparo obedeció a que durante la reconstrucción del hecho, que se llevó a cabo el pasado lunes, la mujer tuvo certezas de que Moreno fue el autor del disparo que la hirió, a pesar de que hasta entonces, según la hipótesis de la fiscalía, había sido Burgos.

"Es irrelevante quién me disparó, no es lo que interesa, se juntaron estas personas para arruinarme la vida, para mí son todos lo mismo, me deben una explicación, por qué eligen el mal, no hay arrepentimiento", dijo llorando.

"Ese día vinieron a matarme y mi psicóloga me dice `pero no te mataron´ y sí me mataron en una parte, me mataron y yo nunca voy a ser feliz, nunca voy a poder estar con mi hijo", afirmó entre sollozos.

La mujer dijo que los imputados durante las audiencias del juicio "se sonríen, bostezan, se aburren y no se inmutan, son siete hombres aburriéndose en un proceso que para mí es lo más importante de mi vida".

Y al referirse al autor del disparo, expresó: "Yo sé que fue (Moreno), pero para mí son todos iguales".

"Primero me cagó a palos, me dio dos puñetazos en la cabeza que me ocasionaron nueve puntos (de sutura), fue lo más cobarde, me tiró al piso, no pensó que había un bebé adentro y nadie lo frenó", expresó.

Durante su declaración, Píparo se quebró en llanto, por lo cual el tribunal pasó a un breve cuarto intermedio para que pudiera reponerse.

Luego, la mujer explicó cómo llegó a reconocer al autor del ataque. "El perfil (del agresor) es el de Moreno, la forma del pómulo, y la forma en que movió la boca me hizo saber que era él. Cuando el jueves pasado lo vi hablar con su defensora me di cuenta de que era él la persona que me pegó, que me atacó, porque ya saben que yo no recuerdo el balazo", aseveró.

La mujer afirmó que se culpa por haber gritado la palabra "no" cuando se inició el asalto: "Por eso la condena (que reciban los imputados) nunca va a ser igual que la mía", dijo.

Consultada sobre su primer declaración tras el ataque respecto de que el cajero de la sucursal del Banco Santander Río de las calles 7 y 42 de La Plata la habría "entregado", Carolina Píparo afirmó: "Mi impresión sigue siendo la misma, hizo movimientos raros pero confío en la investigación y si la investigación me dice que no fue (el cajero) tengo que creerle".

Por otra parte, en la jornada de hoy también declaró un hombre que compartió calabozo en el 2010 con Burgos, y su testimonio lo benefició.

Es que este testigo, llamado Néstor Leonardo Tévez, relató que estuvo con Burgos alojado en la misma celda los primeros tres días de su detención en la comisaría 2da. de La Plata, y allí los policías le decían "qué garrón te estás comiendo, peladito".

"Burgos me mostró una carta escrita por su madre donde ésta le decía que sabía que era inocente porque en ese momento (del hecho) él estaba durmiendo, que si bien en otra oportunidad él había hecho cosas (delictivas), de eso (del disparo que se le imputa) era inocente porque ella sabía que él estaba durmiendo", relató Tévez.

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