6 de enero 2006 - 00:00

Primera gran fiesta del año en Punta del Este

Mientras una parte de los argentinos espera salir de vacaciones, otra ya está gozando a pleno de un verano que se anunciaba como extremadamente caluroso pero dista de tener ese carácter. Por unos días, al menos, la gente se preocupa sobre si habrá sol y no por los nuevos discursos iracundos del presidente Néstor Kirchner, los vituperios de Aníbal Fernández o los exagerados e imparables festejos de los simpatizantes de Boca. A nadie le preocupa mucho si se le pagó o no al FMI sino por los costos de cenar y alquilar en los centros de veraneo. Para no agobiar tanto a los lectores con temas serios de todo el año vamos a darles datos «light», inicialmente del arranque de la temporada en el famoso balneario uruguayo de Punta del Este, donde los «famosos» tienen el problema de no poder responder a todas las invitaciones que se les hacen y donde, además, existe la amenaza permanente de la balanza «buchona» por tanta comida que matiza las fiestas.

Daniel, Patricia, Federico y Lucía, los cuatro miembros de la familia del conocido galerista Maman en su fiesta de cumpleaños en el parador del hotel Mantra en La Barra. (arriba) Cristiano Rattazzi y Alicia Fernández en la fiesta de cumpleaños de Daniel Maman en Punta del Este. (centro) Silvina Luna, directora de marketing del Conrad, Jorge Serna (gerente general del famoso hotel de Punta del Este), Teté Coustarot, Julio Ramos y su hija Julia, en la Fiesta inaugural de la temporada. (abajo)
Daniel, Patricia, Federico y Lucía, los cuatro miembros de la familia del conocido galerista Maman en su fiesta de cumpleaños en el parador del hotel Mantra en La Barra. (arriba) Cristiano Rattazzi y Alicia Fernández en la fiesta de cumpleaños de Daniel Maman en Punta del Este. (centro) Silvina Luna, directora de marketing del Conrad, Jorge Serna (gerente general del famoso hotel de Punta del Este), Teté Coustarot, Julio Ramos y su hija Julia, en la Fiesta inaugural de la temporada. (abajo)
• Mariano Grondona postergó su tradicional reunión del 1 de enero en su casa en La Barra para el día dos, por pedido del galerista Daniel Maman, y éste logró, luego de varios años, festejar su cumpleaños -el número 50- sin que el conductor de «Hora clave» le llevara involuntariamente invitados valiosos al coincidir en la fecha. Logrado «el acuerdo», Maman dejó su habitual lugar de festejo, «La Bourgogne», del exquisito chef francés Jean Paul Bondoux, y se decidió por el «Buddah Bar», el parador de playa del hotel Mantra, también en La Barra. Todo fue para bien, porque Maman logró así más de 250 invitados entre los que se destacaban Adrián Werthein, el propio Grondona, Gustavo Muñoz (director de Telmex), el economista Miguel Kiguel, el artista plástico Rogelio Polesello y su esposa Nana, Cristiano Rattazzi junto a Alicia Fernández, el oftalmólogo mendocino Gustavo Zaldívar, Héctor Méndez (presidente de la UIA), Oscar Martínez, el plástico Nicolás García Uriburu, el empresario Daniel Lalín, el director de «Gente» Jorge de Luján Gutiérrez, el cirujano plástico José Juri y muchos más que cenaron bien y prolongaron el festejo hasta altas horas de la madrugada. Un detalle agradable fue que Bondoux, pese a que no le alquiló esta vez su tradicional restorán de parada 5, le llevó personalmente una gigantesca torta de cinco metros de diámetro.

• Con esta fiesta, justo en el inicio del año, comenzaron los grandes eventos sociales en el balneario uruguayo. Para el galerista la alegría fue doble porque el lunes inauguró su galería propia en el centro de Punta del Este, un imponente local de dos pisos, asociado a un marchand radicado desde ahora en Uruguay. Aquí hubo cóctel y la concurrencia superó las 1.500 personas, por lo que la calle debió cerrarse al tránsito para tanta gente.

A muchos de los invitados a su cumpleaños Maman sumó a esta inauguración a Roberto Giordano, quien ya publicita su famoso desfile para el 14 de enero, a Annie Costaguta, la ex esposa de Bernardo Neustadt, y otros. Se exhibían cuadros del famoso plástico uruguayo Pedro Figari, de Nicolás García Uriburu, dos esculturas de Dompé y originales cuadros que mezclan fotos con pintura al óleo encima que reproducían la hinchada «La Doce» de Boca en pleno griterío y ondular de banderas y, por ejemplo, a un Diego Maradona cuando con 16 años debutaba en la primera división de Argentinos Juniorsen foto coloreada sobre el blanco y negro original.


• Con una fiesta que se prolongó por más de tres horas, el Hotel Conrad de Punta del Este dejó inaugurada su temporada 2006. Hubo números musicales, desfile de modelos de Pancho Dotto, Ricardo Piñeiro y otras agencias, todo organizado por Ricky Sarkany, de origen en famosos zapatos de su creación pero ahora extendido a muchas actividades del mundo fashion. «Si Giordano llegó hasta donde está hoy a partir de un peine, ¿por qué Sarkany no puede alcanzar la cúspide a partir de un zapato?», dicen quienes lo apoyan.

Como es tradicional, la fiesta anual del Conrad, con más de 400 invitados, se realizó en los jardines al aire libre del primer piso del hotel. Se mencionó allí la temporada de espectáculos de este verano, que incluirá a Mercedes Sosa (10 de enero), la Banda de Miami, formada por latinoamericanos, «Bacilos» (día 21), la banda «Miranda», muy famosa para jóvenes, que estará el 27 de enero, María Rita el 4 de febrero y más. Todos espectáculos al aire libre en el miniestadio donde se presentó el 29 de diciembre David Nalbandian. Además, todos los miércoles -moderados por Teté Coustarot- habrá ciclos culturales, como por ejemplo el 11 de enero con el destacado periodista Andrés Oppenheimer y luego el discutido «historiador» argentino Felipe Pigna, que ya está por superar al prolífico Pacho O'Donnell en esta nueva forma de «historia-comercio» que molesta a los intelectuales (Pigna por ATC presentó hasta la « Historia de las vedettes», alternando con San Martín, Mariano Moreno y las invasiones inglesas).

Esa fiesta, en esos jardines, se destacaba por los stands (« estaciones» en el lenguaje fiestero) donde se podía degustar sushi, espectacular variedad de quesos y la carne Angus certificada en forma de asado a la cruz. La novedad, para veraneantes de enero (aunque fue inaugurado en invierno) es el «poker a la americana», que hace furor en EE.UU., con límite y sin él (se juega con dos cartas propias combinando juego con cualquiera de 5 que se van destapando entre apuesta y apuesta). Además hay un bar dentro del casino «estilo Las Vegas» con un premiado barman uruguayo, famoso por los movimientos de manos con que revolea botellas.

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