24 de junio 2010 - 11:23

Procesaron al policía acusado de matar a joven en Bariloche

La muerte de Diego Bonefoi generó una serie de incidentes violentos en Bariloche
La muerte de Diego Bonefoi generó una serie de incidentes violentos en Bariloche
Un cabo de la policía rionegrina fue procesado con prisión preventiva por asesinar de un tiro por la espalda y mientras huía al adolescente Diego Bonefoi, de 15 años, la semana pasada en el barrio Boris Furman de Bariloche.

La medida fue tomada por el juez penal de Bariloche Martín Lozada, quien procesó al cabo Sergio Colombil por el "homicidio calificado por alevosía" del adolescente.

En el procesamiento, el juez señaló que el cabo de la comisaría 28 "abusó de sus funciones" el jueves 17 de este mes, a las 4.30, cuando junto con otros efectivos persiguió a Bonefoi y a tres jóvenes, quienes presuntamente huían tras robar en una casa del barrio Boris Furman.

Según el escrito judicial, en la persecución Colombil le disparó a Bonefoi "a unos dos o tres metros de distancia" y lo mató de un balazo en la cabeza. Para el juez Lozada, en base a los testimonios obtenidos en la causa, el disparo se produjo "en plena carrera y mientras el perseguido se hallaba de espaldas", por lo que consideró que existió "absoluta innecesariedad funcional".

"Si lo que pretendía Colombil era lograr su detención, bien estaba a su alcance recurrir a otros métodos y recursos para lograr dicha finalidad", afirmó el juez. El magistrado estimó en su resolución que "muy probablemente" Bonefoi iba desarmado y destacó que "ni siquiera lo había atacado (al policía) de modo alguno".

Por tal motivo, consideró, Colombil "en franco abuso de su cargo y por fuera de las potestades que le fueron conferidas por el Estado democrático y constitucional de derecho, para velar por el orden público, le quitó la vida de modo jurídicamente injustificable".

"Se trata de un homicidio alevoso, cometido en ocasión en que la víctima se hallaba en una manifiesta inferioridad de condiciones fácticas, incapacitado para ejercer cualquier posible defensa o para intentar de cualquier modo paliar el mal que sobre su persona se avecinaba", agregó el magistrado.

Lozada puso además en duda que la víctima estuviera armada y expresó, al respecto, que "con el correr de las horas" apareció un arma de fuego en la escena del crimen, aunque eso no permite establecer que fuese portada por Bonefoi en el momento del hecho.
Al respecto señaló que los otros policías manifestaron "no haber escuchado más que la detonación de una sola arma de fuego", la de Colombil, y que el revólver que apareció estaba cargado con todos los proyectiles.

El crimen del adolescente derivó en violentos incidentes, cuando vecinos de los barrios del alto Bariloche atacaron la sede de la comisaría 28, donde trabajaba el policía y que a raíz de este episodio debió ser trasladada a otro edificio. Durante esos episodios, que se fueron incrementando con el correr de las horas, otros dos jóvenes murieron baleados y hubo una docena de heridos.
También se llevaron a cabo marchas por el Centro Cívico de Bariloche, tanto organizadas por integrantes de la APDH y organismos de derechos humanos, como por vecinos autoconvocados que manifestaron su apoyo a la policía.

En el día de ayer se realizó otra marcha en contra de la represión, convocada por familiares de las víctimas, la Multisectorial contra la Represión y la CTA, entre otros organismos, que atravesó la ciudad sin incidentes, con reclamos de justicia y pedidos de renuncia a las autoridades policiales.

Por otra parte, Mario Cayún, uno de los detenidos el viernes en el marco de los incidentes en el centro de la ciudad, denunció haber sido herido por la policía. En conferencia de prensa indicó que no participó de los incidentes, pero que igual fue detenido cuando iba desde un shopping a un supermercado, momento en el que lo golpearon y le quebraron el brazo izquierdo.

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