Washington - ¿Aceptaría usted participar en el capital de una empresa en la que un grupo de accionistas que tiene menos de 1% del capital nombra a 64% del consejo de administración? La respuesta, en principio, parece obvia: no. Sin embargo, desde su salida a Bolsa, en 1969, ése ha sido el reparto de poder en The New York Times Company, la empresa que controla, entre otros, los diarios «The New York Times» y «Boston Globe», el portal de Internet about.com, y hasta una participación en el equipo de baseball de Boston, los Red Sox.
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Ahora, ese reparto de poder está en crisis. Un grupo de accionistas que poseen 5,6 por ciento del capital de la compañía, dirigidos por el banco de inversión Morgan Stanley, ha exigido el final del sistema.
Sus argumentos son sencillos: en el último año, el precio de las acciones de The New York Times Company ha caído 20,4 por ciento. Pero los gestores de la empresa están blindados. En la actualidad, el presidente de la compañía es Arthur O. Sulzberger jr., el cuarto miembro del clan Ochs-Sulzberger que ocupa el cargo. Así que Hassan Elmasri, de Morgan Stanley, ha reclamado, en una carta enviada a la dirección de la empresa el 18 de abril, el final de la estructura dual del accionariado.
Dado que los Sulzberger no controlan ni 1% del capital, eso equivaldría a liquidar todo su poder en una compañía que, en teoría, no es suya, pero que en la práctica es dirigida como si lo fuera.
Evidentemente, la familia se ha negado a la petición de Elmasri. Y, en teoría, tiene todas las de ganar. Pero la oposición se está extendiendo. En la última junta general de accionistas, celebrada el mes pasado, 28% del capital del grupo no respaldó al actual consejo de administración, y los arrogantes Sulzberger han tenido que realizar algunas concesiones aunque, dado que la empresa es su dominio, éstas han sido de índole puramente simbólica. Arthur O. Sulzberger jr. tardó un año en recibir a Elmasri, y sólo lo hizo en vísperas de la junta de accionistas de abril.
Sueldo
No parece que el encuentro sirviera de mucho. Pocos días después de hablar con Sulzberger, Elmasri declaró que el sueldo del presidente (un millón de dólares por año), y otro medio millón de bonus, son «sustanciales» dado el « comportamiento por debajo de la media del mercado» de la acción.
Claro que Elmasri no tiene mucho que hacer en una empresa con unos estatutos tan retorcidoscomo los de The New York Times Company. El reparto de votos en The New York Times Company puede sonar extraño, pero es muy común en los Estados Unidos. Comcast --el gigante de la televisión por cable que hace dos años trató de comprar a Disney-, el portal de Internet Google y News Corporation -el grupo multimedia controlado por Rupert Murdochtienen sistemas similares para que el poder quede en manos de los fundadores del grupo o de sus herederos.
Pero, en un mercado tan agresivo como el estadounidense, ni siquiera esos acuerdos garantizan el blindaje. Murdoch pasó 2005 agobiado por los problemas con sus accionistas. Ahora es el turno de los Sulzberger.
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