28 de septiembre 2026 - 12:00

Qué es la polinosis, por qué afecta más en primavera y cuáles son los síntomas de esta alergia

La exposición aumenta durante los meses de floración y puede provocar desde estornudos y picazón hasta dificultades respiratorias. Qué señales hay que tener en cuenta.

La polinosis es una alergia estacional vinculada con una mayor exposición al polen presente en el aire.

La polinosis es una alergia estacional vinculada con una mayor exposición al polen presente en el aire.

La llegada de la primavera aumenta la concentración de polen en el aire y favorece la aparición de la polinosis, una alergia estacional que puede generar estornudos, congestión nasal, picazón, lagrimeo y, en algunos casos, dificultades para respirar. Se estima que más del 20% de las personas desarrolla sensibilidad a estos alérgenos.

La enfermedad aparece durante determinadas épocas del año, cuando los pólenes de algunas plantas alcanzan mayores concentraciones en la atmósfera. Su temporada puede extenderse desde el comienzo de la primavera hasta finales del otoño y existe un elevado nivel de subdiagnóstico.

Qué es la polinosis y por qué aparece en primavera

Los granos de polen tienen un tamaño microscópico y pueden desplazarse fácilmente por el aire, por lo que son inhalados por las personas. Pueden funcionar como irritantes o actuar como verdaderos alérgenos en quienes tienen predisposición genética a desarrollar una reacción.

La exposición cambia según el momento del año. Los árboles polinizan principalmente durante la primavera, mientras que las gramíneas lo hacen entre finales de esa estación y principios del verano. Las malezas, en cambio, concentran su actividad hacia finales del verano y comienzos del otoño.

Las pruebas cutáneas y los análisis de IgE específica permiten identificar los alérgenos responsables.

Las pruebas cutáneas y los análisis de IgE específica permiten identificar los alérgenos responsables.

Las condiciones meteorológicas también modifican la cantidad de polen presente en el ambiente. Los días soleados, secos y ventosos favorecen una mayor concentración, mientras que la humedad y las precipitaciones contribuyen a reducirla. A su vez, el calentamiento global y la contaminación ambiental están asociados con períodos de polinización más tempranos, prolongados e intensos.

Cuáles son los síntomas de la alergia al polen

La polinosis afecta principalmente la nariz y los ojos, aunque también puede comprometer las vías respiratorias. Entre sus manifestaciones más frecuentes se encuentran:

  • Rinitis alérgica: secreción acuosa, estornudos, obstrucción nasal y picazón en la nariz, el paladar o la parte posterior de la garganta.

  • Conjuntivitis alérgica: picazón, lagrimeo, congestión ocular y posible edema de los párpados.

  • Síntomas bronquiales: tos y sibilancias, que pueden estar asociadas con asma alérgico.

  • Congestión nasal: puede presentarse de manera persistente durante los períodos de mayor exposición.

  • Dificultades respiratorias: pueden aparecer en los cuadros que comprometen la vía aérea bronquial.

Cuando estas manifestaciones se vuelven persistentes, pueden afectar el sueño, el rendimiento escolar o laboral y las actividades cotidianas. Además, alrededor del 40% de los pacientes puede desarrollar asma bronquial.

Cómo se detecta la polinosis

Una de las principales señales para sospechar una alergia estacional es que los síntomas aparezcan o empeoren siempre durante determinados meses, especialmente cuando coinciden con los períodos de polinización de árboles, gramíneas o malezas.

El diagnóstico puede confirmarse mediante estudios específicos realizados por especialistas. Entre ellos se encuentran:

  • Pruebas cutáneas o prick test.

  • Análisis de sangre para detectar IgE específica.

  • Identificación de los pólenes que desencadenan la reacción.

  • Evaluación de los períodos del año en los que empeoran los síntomas.

Determinar qué tipo de polen provoca la alergia también permite reconocer los meses de mayor exposición y adoptar medidas destinadas a reducir el contacto con el alérgeno.

La alergia estacional puede extenderse desde el inicio de la primavera hasta finales del otoño.

La alergia estacional puede extenderse desde el inicio de la primavera hasta finales del otoño.

Cómo se trata la alergia estacional

El abordaje se basa principalmente en reducir la exposición al polen y controlar los síntomas con medicamentos, cuya indicación depende de la localización y la intensidad de las manifestaciones de cada paciente.

Cuando el tratamiento convencional no resulta suficiente o existe un impacto importante sobre la calidad de vida, puede utilizarse inmunoterapia específica con alérgenos. Este tratamiento emplea extractos de uno o varios pólenes identificados como responsables de la reacción y busca que el sistema inmunológico desarrolle tolerancia.

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