El publicista y empresario textil Federico Bonomi de 45 años junto su mujer Cynthia Kern 43 son los creadores de la marca Kosiuko que nació hace 22 años como un proyecto textil a corto plazo hasta convertirse en una de las más famosas del país y se internacionalizó, incluso diversificó el negocio a otro tipo de accesorios hasta recaer en el negocio inmobiliario en su mayoría en Uruguay.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La marca que en los 90 impuso los jeans de tiro bajo hoy forma parte de un imperio que abarca anteojos, perfumes y desodorantes, un sello discográfico (KSK Records), una radio y el re-lanzamiento de las zapatillas Flecha, entre otros negocios.
En rigor Kosiuko fue obra de tres personas: las diseñadoras Cynthia Kern y Daniela Magnano y el publicista Federico Bonomi quienes empezaron a confeccionar modelos para vender entre sus amigos. Llegó entonces el primer local en Alto Palermo y después se sumó otro en Alto Avellaneda. Lo que siguió fue una sucesión de puntos de venta en todo el país y más tarde en el resto del mundo, el reconocimiento internacional y la avidez de las grandes cadenas norteamericanas por vender productos de Kosiuko los ubicaron con gran fortaleza en el mundo.
La actriz Daryl Hannah eligió un vestido de la marca para la gala de Farm Sanctuary, una organización que lucha por los derechos de los animales, y la cantante Britney Spears decidió usar un jean Kosiuko para su video-clip "Overprotected".
Pero no todo siempre fueron rosas en 2006, ell Gobierno porteño denunció que la firma responsable de la marca de ropa Kosiuko vendió prendas fabricadas en talleres textiles ilegales, en violación de las leyes laborales. "Creo que el grave problema fue el tema de la falsificación. En la Argentina, la falsificación emplea a mucha gente en forma marginal. Yo lo dije en una nota: un día se va a caer el techo en un taller clandestino, va aparecer un buzo trucho de KSK y van a decir que somos los responsables", dijo el empresario en 2007 en una entrevista a la revista Para Ti.
"Con tantos puntos de venta y oficinas propias, somos totalmente tangibles y no una marca fantasma. Todo lo que vino después tiene que ver con esa cosa morbosa. Ya pasó, las ventas no cayeron y lo importante es que la gente siguió confiando en nosotros", explicó en la misma nota.
El negocio también devino en las inversiones inmobiliarias de la mano de los hoteles bouquite. Luego de tener su espacio exclusivo en Uruguay, tanto en José Ignacio como en Club de Campo. Médanos de Punta Gorda a donde se presume se dirigía el avión caído, CASA CHIC - Palermo tiene un toque natural en medio de la ciudad, en donde se puede disfrutar de un hospedaje de fin de semana cual turista en su propia ciudad, como la posibilidad para el turismo también.
Dejá tu comentario