Revivieron un lugar olvidado en la Ciudad y lo convirtieron en un espacio urbano cargado de historia y sabor

Tres amigos le pusieron nombre a un proyecto que tiene pocas semanas de vida y ya es un boom en las calles de Buenos Aires. De qué se trata.

Canillita: diarios, revistas y café. Una combinación perfecta en el corazón de Buenos Aires.

Canillita: diarios, revistas y café. Una combinación perfecta en el corazón de Buenos Aires.

Con el paso del tiempo, los canillitas de la Ciudad de Buenos Aires y el país debieron amoldarse y reinventarse ante los permanentes cambios que evidenció el rubro y las notorias fallas que perjudicaron al sector.

Razón por la cual muchos puestos de diarios y revistas cerraron sus puertas ahogados por la crisis económica y la imposibilidad de mantenerse en pie.

No obstante, siempre existen personas que, impulsadas por sus ganas de emprender y reflotar espacios olvidados en el tiempo, aprovechan al máximo las herramientas disponibles para complementarlas con otro tipo de actividades y así salvar el producto.

Palabras más, palabras menos, consiste en tratar de adaptarse a los tiempos que corren. Y vaya si este grupo de amigos lo logró.

Revivieron un lugar olvidado en la Ciudad y lo convirtieron en un espacio urbano cargado de historia y sabor

Lautaro Loguzzo, Gerónimo Messineo y Julián Cerati, son los responsables de montar en Junín 925, a metros de la Facultad de Medicina, una experiencia distinta emplazada en un viejo puesto de diarios restaurado, que combina la tradición popular con la venta de un rico café y movimientos urbanos.

“Somos un movimiento urbano, queremos representar artistas, diseñadores independientes que puedan mostrar su obra en el lugar, y que vean en Canillita una marca con la cual se sientan identificados”, expresó Lautaro en diálogo con Ámbito.

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Lautaro Loguzzo, Gerónimo Messineo y Julián Cerati, creadores de Canillita.

Lautaro Loguzzo, Gerónimo Messineo y Julián Cerati, creadores de Canillita.

“Ninguno de los tres somos especialistas en café. Por tal motivo, queremos dejar en claro que no somos una cafetería, sino que ofrecemos una experiencia distinta en la cual vendemos café. El proyecto se adapta al espacio donde estamos. Ofrecemos esta experiencia de usuario muy superadora a la de la competencia”, agregó.

“Al proyecto lo llamamos ‘reconstrucción del espacio urbano’, porque consiste en la puesta en valor de algo que estaba totalmente abandonado, para darle una nueva vida. Y partir de eso, poder levantar una zona y un entorno urbano dejado y olvidado. Cambió mucho el puesto, la gente te lo hace notar. Se quedan, no compran y se van. Estamos muy contentos con el crecimiento. Abrimos hace una semana y media y no paramos”, remarcó.

Cómo nació Canillita, el proyecto urbano impulsado por tres amigos

“El proyecto nació en septiembre del año pasado, después de ver la misma idea ejecutada España. Empecé a investigar por qué no se podía llevar a cabo en la Argentina y la realidad es que no existía una habilitación puntual que le permita a los puestos de diarios y revistas a vender café. Da la casualidad que en noviembre se lanzó el decreto impulsado por Nación, el cual habilitaba esa posibilidad y nos lanzamos”, recordó Lautaro sobre el inicio de la marca.

Por qué vender café

El joven emprendedor fue claro y explicó que pensaron en la venta de café “porque lo vemos como un producto de consumo masivo, con alto margen de rentabilidad, y el negocio está enfocado en aprovechar al máximo esa rentabilidad, que a diferencia de otras cafeterías, tienen que aumentar el ticket promedio para generar ganancias por todos los costos fijos que tienen. Nosotros tenemos un costo fijo muy bajo, por lo tanto, podemos exprimir al máximo ese café y no necesitamos agregarle otro tipo de productos para compensar. Nuestro modelo se adapta perfectamente al mundo del café, ya que es 'take away', tiene bajo costo y en un rápido despacho se aprovecha al cien la rentabilidad del producto”.

La tradición no se corta

Si bien el café es la vedette del proyecto, la venta de diarios continúa activa, se mantiene la tradición y el reparto. “La jornada arranca muy temprano; a las 6 se inicia el reparto, y a las 6:30 ya abrimos la cafetería. Tenemos 90 suscriptores, a quienes les hacemos el reparto todos los días y una vez terminado ese reparto, se abre el puesto al público de la facultad. Somos la cafetería que más temprano abre y la que más tarde cierra”, aclaró.

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Los jóvenes revolucionaron las calles de Buenos Aires con este nuevo emprendimiento.

Los jóvenes revolucionaron las calles de Buenos Aires con este nuevo emprendimiento.

Y explicó: “Ofrecemos una carta corta de café, simple básico, pero muy buena. Tenemos un café de 90 puntos, de especialidad, queremos que el café de especialidad sea lo más terrenal, con un precio muy accesible al público por el tipo de café y el tipo de atención que ofrecemos. No competimos con otras cafeterías, dado que ofrecemos una experiencia totalmente diferente, en donde se involucra el arte, la música, y por eso creemos que somos los que más vendemos en la zona. Sacamos entre 500 y 800 cafés por día. El proyecto tuvo una escala tremenda en poco tiempo, con mucha aceptación del público, gente grande, joven, identificada con la marca".

El equipo de Canillita está en pleno crecimiento y cuenta con una base de lujo: Cristian Rojas, barista y campeón argentino, y “Gise”, otra gran barista. “Estamos muy contentos con ellos y con todo el staff”, completó el joven platense.

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