25 de junio 2007 - 00:00
Roban $100 mil en verdulería mediante un boquete
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Los investigadores sospechan que el robo pudo haber sido cometido por una pareja de peruanos que alquilaba una habitación lindera al comercio y que, sugestivamente, desapareció luego de que se descubriera el hecho.
"En su denuncia, la mujer precisó que esa suma era de los ahorros con los que pensaba comprarse una vivienda", explicó un jefe policial.
Según las fuentes, para realizar el boquete los ladrones se tomaron varios días de "trabajo" y luego ingresaron en horas de la madrugada aprovechando la ausencia de la dueña del local.
Es que la comerciante relató a los policías que durante los últimos días había escuchado ruidos en la pared del fondo, pero aseguró que jamás iba a imaginar que alguien estaba realizando un boquete.
En base al lugar desde donde se realizó el boquete, los investigadores apuntan a un hombre y una mujer, también de nacionalidad peruana, quienes le alquilaban a la dueña del comercio la habitación del edificio de la calle Alberti que linda con la parte trasera del local.
"Todos vivían en el mismo edificio y de esa convivencia pudieron haber llegado a conocer la existencia de esa suma de dinero", sostuvo el investigador consultado.
"Los conocíamos desde hace un año y medio, cuando comenzaron a alquilarnos la habitación. Había una cierta confianza sólo por ser inquilinos nuestros", dijo el hombre, que agregó que esas personas "ya habían vivido por Córdoba y en Chile un tiempo".
Las fuentes señalaron que tras descubrir el robo, los inquilinos, junto a dos hijos menores de edad, abandonaron la habitación que alquilaban sin dejar rastros.
"Se habrán dado a la fuga y la verdad es que no sabemos donde están. Tienen algunas amistades a las que les preguntamos donde podrían estar pero ni idea", comentó el hermano de la comerciante robada, quienes residen en el país hace más de diez años.
La sospecha de los investigadores es que los ladrones pudieron haber obtenido información sobre los movimientos del comercio y del lugar donde se guardaba el dinero de una de las hermanas de la dueña del local, quien habitualmente concurría a la casa de los inquilinos.
"Mi hermana iba casi siempre a comer con ellos y por ahí le preguntaban dónde guardaba la plata", dijo el hombre y agregó: "A partir de ahora vamos a tener mas cuidado".
En tanto, el personal de la seccional Sexta realizaba esta tarde distintas diligencias para tratar de localizar a los peruanos que están bajo las sospechas, añadieron los informantes.



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