25 de enero 2015 - 08:38
Se fugó un preso condenado por el asesinato de Matías Berardi
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Gabriel Figueroa
Los delincuentes realizaron una serie de llamados extorsivos en los que la víctima les avisó a sus padres que estaba secuestrado y los sujetos exigieron un rescate de hasta 30.000 pesos.
De acuerdo al expediente, la banda trasladó al chico al taller que Souto tenía en avenida Sarmiento 407, de Benavídez, partido bonaerense de Tigre, donde lo tuvo atado y vendado en un baño.
Tras pasar 14 horas cautivo, Matías logró escapar y comenzó a pedir ayuda entre los vecinos a quienes les decía que lo tenían secuestrado, pero no logró que nadie lo ayudara, ni refugiara.
Según lo declarado por varios testigos, mientras Souto y Facundo Maidana persiguieron con un auto y lograron recapturar a Berardi a dos cuadras, en las puertas de un cementerio, las mujeres de la familia salieron a la calle a los gritos a decirle a los vecinos que en realidad era una ladrón que había intentado robarles.
La víctima fue trasladada a un descampado ubicado en un camino de tierra a 300 metros de la ruta 6, a la altura de Campana, donde los asesinos le efectuaron dos disparos con una pistola calibre 11.25, uno de los cuales ingresó por el omóplato derecho de la víctima y le ocasionó la muerte.


