4 de febrero 2006 - 00:00

Se negó a declarar acusado de atropellar a joven en Villa Gesell

Gerardo Budeisky, el empresario detenido por su presunta responsabilidad en la muerte de Luciano Di Santo, el joven que fue atropellado en Villa Gesell, se negó a declarar cuando hoy fue llevado a los tribunales de Dolores, por lo que continuará detenido.
  
Por su parte, Ernesto Di Santo, padre de Luciano, manifestó su deseo de saber "cuanto antes" quien conducía el automóvil que arrolló a su hijo para que "asuma las responsabilidades" del caso

El empresario fue trasladado a Dolores para que comparezca ante el fiscal Diego Araujo, instructor del caso, pero se negó a contestar las preguntas que le hacía, siguiendo el consejo de sus abogados.

Los letrados que tienen a cargo la defensa de Budeisky se dirigieron luego al despacho de la jueza de Garantías Laura Elías para solicitar su trasladado a la DDI quilmeña, hasta que se decida su situación procesal.
  
En esa sede policial Budeisky permenecía detenido desde ayer, cuando se presentó espontaneamente, luego que encontraran indicio que señalan que un auto de su propiedad es el que atropelló a Di Santo.

El empresario, de 54 años, reconoció que el automóvil Peugeot 307 modelo 2004 gris, patente EQC 780, que fue encontrado por agentes de la DDI de Quilmes en un taller de reparación de automóviles ubicado en La Plata 440 de esa localidad, era de su propiedad

Oscar Serrano, uno de los defensores de Budeiski, dijo que la denuncia sobre su cliente no tiene "el menor atisbo de seriedad" y la atribuyó a una "confusión" o a la "mala intención".

"No nos sabemos explicar todavía cuáles son las motivaciones que pudo haber tenido para hacer esto", expresó el letrado con respecto a la persona que denunció a su cliente.

Por otro lado, Ernesto Di Santo, dijo en declaraciones radiales que la presentación del propietario del vehículo que atropelló a su hijo "es un motivo de preocupación" porque "en ningún momento se dice quién era el conductor"

"Este hombre se presenta como propietario del vehículo y para mí es un motivo de preocupación porque en nigún momento se dice que era el conductor. Creo que si es el propietario tiene que saber quién manejaba su auto", reveló.

En ese sentido, el padre de la víctima manifestó que "habría que ver cuanto antes quién era el conductor para que asuma sus responsabilidades como corresponde y que pueda manifestar las circunstancias en que se produjo el hecho".

Di Santo expresó que "hay muchas dudas" en relación a la causa ya que "hay testimonios imprecisos" acerca de lo que ocurrió el pasado 24 de enero.

"Agradezco la preocupación de (Osvaldo) Seisdedos (uno de los jefes de la policía bonaerense), pero él tiene que renovar mi confianza hacia él tratando de esclarecer realmente qué fue lo que pasó", sentenció.

El padre de Luciano, señaló que "hay que centralizar" qué circunstancias llevaron a que su hijo "estuviera expuesto de esa manera" ya que el día de la tragedia el joven caminaba por la ruta nacional 11, a un kilómetro de la rotonda de Villa Gesell.

"He transitado varias veces esa ruta y hay gente que camina por la banquina, pero ¿por qué motivo caminaba por ahí? Ellos estaban con un vehículo ¿por qué tenía que estar haciendo dedo?" se preguntó.

Ernesto agregó que "entre sus pertenencias había algo de dinero, sus documentos, su celular y podría haber tomado un colectivo si iba a irse a Pinamar, pero previamente avisarle a sus amigos que no iba a pasar la noche con ellos".

Luciano Di Santo, de 25 años, murió al ser atropellado en la madrugada del pasado 24 de enero en la ruta nacional 11, a un kilómetro de la rotonda de Villa Gesell, luego de haber concurrido al boliche "Pueblo Límite" de esa ciudad.

El Peugeot 307 fue encontrado en un taller mecánico de Quilmes -dependiente de una importante marca de automóviles- y según se indicó, el propietario lo había llevado a arreglar el mismo 24 de enero, aduciendo que había atropellado a un perro en la ruta.

El automovil presentaba un fuerte golpe en el capot; el parabrisas astillado y el faltante de dos piezas clave: un espejo y un faro que, según los investigadores, habrían quedado en la zona donde se produjo el accidente.

El caso está caratulado como "homicidio culposo y abandono de persona".

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