4 de marzo 2004 - 00:00

Se quintuplicaron los robos con "pescadores" en cajeros

Se quintuplicaron los robos con pescadores en cajeros
En los últimos seis meses se quintuplicaron los delitos cometidos en cajeros automáticos con los llamados «pescadores», un dispositivo que delincuentes colocan en la ranura donde se introduce la tarjeta magnética y por el cual logran vaciar las cuentas de ahorristas incautos mientras realizan transacciones en los cajeros automáticos.

Esta modalidad de robo que comenzó en 1998 pero en los últimos dos años se hizo mucho más sofisticada, ya alcanzó los 55 casos por día en la Argentina, según aseguraron a este diario fuentes del sector.

Las zonas donde más delitos con pescadores se registran son el oeste y el norte del Gran Buenos Aires
. Y en la mayoría de los casos esta modalidad de fraude no está cubierta por los seguros contra robos en cajeros que ofrecen los bancos.

Por la cantidad de quejas de clientes que se reciben en las entidades, éste es un tema que preocupa a los bancos.

•Alarmas

Por eso, en algunos se está estudiando tomar medidas de seguridad especiales como la colocación de unos dispositivos electrónicos que detectan la presencia de «pescadores» en el lector y mediante una alarma advierten que ese cajero no debe seguir en funcionamiento porque fue adulterado.

El operativo de robo es rápido. Un cliente introduce su tarjeta, marca su clave de seguridad y retira dinero. Cuando pide terminar la operación, la tarjeta no es devuelta porque quedó atrapada por el «pescador-». El cliente se retira ya que no puede completar la operación ni sacar el plástico suponiendo que por alguna falla quedó retenido por el cajero.

En ese momento llegan los delincuentes, que sacan la tarjeta con una pinza. La clave pudo haber quedado incorporada, con lo que los delincuentes pueden continuar operando, o pudo ser observada por éstos cuando el cliente la ingresaba.

De ambas formas es posible continuar con la operación y, por ejemplo, retirar todo el dinero disponible en la cuenta.

Según explicó
Norberto Dorensztein, asesor jurídico de la Dirección General de Defensa del Consumidor porteña, «el año pasado se recibieron 34 denuncias y se evacuaron 93 consultas personales por problemas derivados del uso de cajeros». Y agregó que «los acuerdos conciliatorios entre los bancos y los usuarios alcanzan 30% de los casos».

•Depósitos

Pero Dorensztein explicó que la mayoría de los reclamos se refiere a problemas con depósitos (se depositan en el sobre $ 1.000 y se acreditan $ 100), problemas en la extracción (el cajero entrega menos dinero que el solicitado, que figura en el ticket) y fraudes con tarjetas mellizas. Esto es porque «si se advierte la comisión de un delito, como en el caso de los «pescadores», se remiten las actuaciones directamente a la Justicia penal», explicó.

A nivel nacional, el Sistema de Arbitraje de Consumo de la Subsecretaría de Defensa de la Competencia y del Consumidor viene recibiendo otros tres tipos de reclamos por operaciones en cajeros automáticos. Se trata de las llamadas « salideras», donde los usuarios reclaman la cobertura del seguro de cajeros, la retención de tarjetas y la aparición de débitos en cuenta en el período en que el titular no la tiene, y débitos originados en extracciones que el titular asegura no haber hecho.

Para prevenir esos delitos, la subsecretaria
Patricia Vaca Narvaja recomendó que «en caso de que la tarjeta quede retenida en el cajero, hay que inhabilitar la tarjeta a través de la denuncia al teléfono de la pantalla y pedir siempre el número de reclamo. También solicitar la filmación y el arqueodel cajero al banco responsable del cajero antes de las 24 horas».

Para evitar todos estos inconvenientes, la funcionaria aconsejó «no operar los fines de semana o en horario no bancario y elegir los cajeros automáticos instalados en bancos ya que cuentan con sistemas de seguridad más adecuados».

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