La familia de Luis Orzomarzo, el propietario de una concesionaria de automotores en el partido de Ituzaingó, quien fue capturado el pasado jueves por dos hombres armados que irrumpieron en su comercio, espera una llamada que confirme una comunicación de los supuestos delincuentes en la que hicieron un pedido de medio millón de pesos en concepto de rescate.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los investigadores tampoco descartan que la llamada que recibió la familia el viernes -la única que hubo desde que Luis fue secuestrado haya sido de un oportunista- aprovechando que los números telefónicos de la familia de la víctima ya eran de conocimiento público-que buscaba sacar provecho de ello.
Orzomarzo desapareció el jueves último cuando se encontraba en su concesionaria Ro Ni, situada en Perón 7714, en la localidad de Villa Ariza, en Ituzaingó.
Rafael, un amigo íntimo de la familia de Luis Orzomarzo, de 37 años, dijo que no hubo una segunda comunicación y que la familia «está pasando horas desesperadas». « Necesitamos saber algo, por favor. Queremos una prueba de quién lo tiene y de cómo está Luis porque no se sabe si quien llamó ayer para pedir la plata del rescate es quien realmente se lo llevó», señaló el hombre.
Llamado
«Estamos como desconectados, sin saber qué pasa, y la familia se encuentra totalmente quebrada», agregó Rafael quien contó que fue él quien recibió un llamado a su teléfono celular en el que le exigieron el dinero para liberar a Orzomarzo. «Primero hubo dos o tres llamados que se cortaron, como si alguienestuviera probando la línea y finalmentellamaron y dijeron: 'Tenemos a Luis, andá juntando la plata que te vamos a volver a llamar'», explicó el amigo de la víctima.
Según Rafael, la comunicación se escuchaba mal y dijo que no se entendió la suma de dinero que exigieron, aunque fuentes de la investigación aseguraron que la cantidad asciende a 500 mil pesos.
Debido a que la única comunicación se produjo casi 24 horas después de que el empresario fuera llevado cautivo cuando ya eran de público conocimiento los números telefónicos de la familia de Luis, es que tanto los investigadores como Rafael no están seguros de que la llamada extorsiva haya sido efectuada por uno de los delincuentes o un oportunista.
Dejá tu comentario