León Arslanian negó ayer tener constancia de que se estén produciendo secuestros no denunciados por las víctimas, como sostuvo el empresario Juan Carlos Blumberg. Por el contrario, insistió en que se logró «una reducción extraordinariamente significativa» en esa clase de delitos en el territorio provincial. «Hace 16 meses la provincia de Buenos Aires era un incendio en materia de secuestros extorsivos, pero hemos sido razonablemente exitosos. Si cotejamos las estadísticas de este año, la reducción es extraordinariamente significativa, pues prácticamente hemos terminado con los secuestros extorsivos, y los pocos que hay son express», aseguró el ministro. Respecto de la afirmación de Blumberg -conocida ayer-, el ministro dijo: «No tenemos constancia de que haya hechos no denunciados». Consideró que « sería lamentable si eso fuera así», porque «la experiencia indica que más de 90 por ciento de los casos que se denuncian y toma intervención la Policía son esclarecidos, los autores detenidos, y hasta muchas veces recuperado el dinero».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Al respecto, en declaraciones radiales, Arslanian destacó que entre quienes incursionaban en este tipo de delitos «muchos están presos y otros están muertos». De todos modos, admitió que «ciertamente hay un desplazamiento a otras modalidades, como grupos comando que asaltan una entidad bancaria, o piratería del asfalto, pero vamos reduciendo razonablemente los índices del delito, por lo menos de los hechos más graves». Puntualizó en este sentido que han disminuido «el robo de automotores, la piratería del asfalto y los homicidios».
En otro orden, confirmó que se está elaborando un proyecto para penalizar a quienes realizan llamadas al 911 para denunciar falsas emergencias. Arslanian subrayó que el 911 «es un instrumento valiosísimo, un éxito muy grande, pues cubre a 11 millones de personas y permite la intervención oportuna policial, pero aproximadamente, de cada 100 llamadas sólo 20 responden a incidentes reales, el resto no». «Más de 60 por ciento tiene que ver con bromas, molestias deliberadas o denuncias falsas. Hemos arbitrado identificar el origen de las llamadas, y hacer una reforma al Código Contravencional para crear figuras específicas, con penas severas privativas de la libertad de hasta 30 días y multas de hasta 20 mil pesos», indicó.
Dejá tu comentario