Un alumno de 17 años, sospechado de haber colocado a mediados de noviembre pasado un artefacto explosivo en una escuela de Paraná para evitar que una compañera de estudios le disputara la Banderade ceremonia, fue separadopreventivamente del establecimiento y recibirá clases en su vivienda, según las autoridades del Consejo General de Educación (CGE).
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El presidente del organismo, Jorge Kerz, informó ayer que el alumno de tercer año del Polimodal de la Escuela Número 1 de Comercio «será asistido en su casa por un grupo de docentes» y aseguró que la medida tuvo en cuenta el pedido de algunos padres de alumnos, que prefieren esa alternativa hasta tanto se aclare el incidente.
Kerz aclaró que el CGE decidió «separar preventivamente» al chico sin llegar a la expulsión y agregó que se le garantizará el derecho a estudiar a través de «un plan especial que definirá la Dirección de Polimodal».
Como consecuencia del explosivo encontrado en noviembre pasado se produjo una conmoción que obligó a las autoridades de la escuela a realizar una investigación. Los responsables del establecimiento dijeron que si la determinación no se tomó antes fue por la inminencia del final del ciclo escolar.
El rector, Miguel Langhi, dijo que, «tras varios días de labor, el menor reconoció haber participado del hecho», por lo que se dispuso suspenderle la continuidad del ciclo lectivo y darle al alumno por aprobado el año, debido a que tenía excelentes notas.