La Corte Suprema de Texas, ubicada en el sur de Estados Unidos, ha decidido suspender la ejecución de Robert Roberson, prevista para este jueves, tras un pedido urgente de última hora. Roberson, condenado por la muerte de su hija de dos años en 2002, ha luchado persistentemente por demostrar su inocencia en el caso.
Texas: la justicia suspende la ejecución de un hombre que estaba acusado por la muerte de su hija
El hombre de 57 años fue diagnosticado con autismo en 2018 después de 15 años en prisión. Aunque la condena a muerte ha sido revocada, el acusado seguirá detenido a la espera de la revisión.
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El hombre de 57 años fue diagnosticado con autismo en 2018 después de 15 años en prisión.
El juez Evan Young, del máximo tribunal estatal, aceptó la solicitud presentada por legisladores tanto demócratas como republicanos para permitir que Roberson comparezca ante una comisión de la Cámara de Representantes del estado que revisará su situación. Aunque la condena a muerte ha sido suspendida, Roberson seguirá detenido a la espera de la revisión.
La defensa celebra el fallo judicial
Gretchen Sween, abogada defensora de Roberson, expresó su entusiasmo tras la decisión del tribunal. "El equipo que lucha por Robert está eufórico, ya que finalmente un grupo de legisladores ha decidido examinar su caso a fondo, algo que ningún tribunal había hecho hasta ahora. Esto demuestra que vale la pena seguir luchando por su vida", declaró Sween. Además, añadió: "Robert vive para luchar un día más".
Tras conocerse la resolución judicial, Roberson, de 57 años, expresó su gratitud a Dios y a sus seguidores, según informó una portavoz del Departamento de Justicia Criminal de Texas. Roberson, quien fue diagnosticado con autismo en 2018 después de 15 años en prisión, fue sentenciado por la muerte de su hija Nikki, que llegó al hospital en estado grave con lesiones que, según la acusación, habrían sido provocadas por sacudidas violentas del padre.
La defensa de Roberson sostiene que el diagnóstico inicial fue incorrecto y argumenta que la pequeña falleció a causa de una neumonía agravada por un tratamiento médico inadecuado. "La teoría de que la muerte de Nikki fue resultado de abuso, en forma de sacudidas violentas o golpes, se basaba en suposiciones médicas de la época que han sido desmentidas por la ciencia moderna", afirmó Sween.
Recientemente, el Comité de Indultos de Texas rechazó por unanimidad la solicitud de los abogados para recomendar el indulto al gobernador Greg Abbott, quien, aunque no tenía la autoridad para concederlo sin el apoyo del comité, sí podía posponer la ejecución por 30 días, decisión que no llegó a tomar. Asimismo, la Corte Suprema de Estados Unidos, con mayoría conservadora, también negó un recurso para suspender la ejecución.
Un apoyo inesperado
El caso ha llamado la atención de organizaciones como el Proyecto Inocencia, que trabaja para revertir condenas erróneas. Curiosamente, entre quienes apoyan la causa de Roberson se encuentra Brian Wharton, el ex detective que lideró la investigación inicial. "Con lo que sé ahora, estoy convencido de que Robert es inocente", declaró Wharton en una reciente conferencia. "Siempre llevaré en mi conciencia el papel que jugué en enviar a un hombre inocente al corredor de la muerte", añadió.
Kate Judson, del Centro para la Integridad en Ciencias Forenses, destacó que más de 30 padres y cuidadores en 18 estados de EE.UU. han sido absueltos tras haber sido condenados bajo la teoría no científica del "bebé sacudido". Hasta la fecha, en lo que va del año, 20 personas han sido ejecutadas en Estados Unidos.





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