Los incendios forestales en Córdoba parecen ser moneda corriente, vale recordar los cinco heridos de la semana pasada en el complejo de la aerosilla en villa Carlos Paz. Ahora y desde hace cuatro días se propaga un siniestro similar que afecta a las regiones cercanas de Chancaní y Las Palmas, en el departamento Pocho.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los focos pudieron ser controlados pero no extinguidos totalmente a pesar de contar con la inestimable ayuda de las fuertes lluvias caídas y el infatigable trabajo de los bomberos.
Cabe recordar que el incendio se había originado el pasado sábado por un rayo que cayó en la quebrada de La Mermela, y se propagó favorecida por la sequía y los vientos, hasta afectar unas 900 hectáreas, dijo Diego Concha, subdirector del plan provincial de «Manejo del Fuego».
Unos 150 bomberos, con apoyo aéreo, participaron en el combate de las llamas, hasta que ayer la lluvia trajo un poco más de calma. La magnitud del siniestro llegó a poner en peligro a la Reserva Forestal Chancaní, explicó el comisario mayor José Sosa, titular de la Departamental Pocho, de la Policía.
En la tarde del martes, se vivieron los momentos muy difíciles cuando el fuego se propagó y avanzó sin que bomberos y defensa civil lo pudieran contener. Los intensos trabajos se prolongaron hasta ayer al mediodía cuando por fin pudo controlarse el siniestro.
En la zona afectada, se hizo presente el gobernador de la provincia, Juan Schiaretti, para interiorizarse de la situación, brindar su apoyo y dar las gracias a los bomberos y policías que trabajaron contra los incendios.
Dejá tu comentario