15 de mayo 2009 - 21:02
Un fallo consideró que tener medio cigarrillo de marihuana implica encubrir a un narcotraficante
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Este fallo en su conjunto, se contrapone con otros cuatro dictados por la Sala I de la Cámara en lo Criminal y Correccional Federal de Buenos Aires, que benefició a cuatro imputados a quienes se los detuvo con escasa cantidad de estupefacientes.
En su resolución, Vélez Funes remarcó que es erróneo decir que tener estupefacientes para el propio consumo es una acción "privada" de las personas y que se encuentra al margen de la autoridad estatal.
El camarista aseguró que esta es una forma parcial de ver las cosas, porque tener droga en un ámbito privado implicaría "conocer la existencia del tráfico de drogas en otro ámbito".
"Se presenta al consumidor como si fuera algo que ocurre por generación espontánea y con ello se pretende desvincularlo del tráfico ilícito, que necesariamente ha ocurrido entre otras personas para que el consumidor finalmente pueda obtenerla", expresó Vélez Funes en un párrafo de su fallo.
Por su parte, Sánchez Torres enfatizó que "no está de más recalcar que la toxicomanía puede llegar a convertirse en causa eficiente de otros delitos, ya cuando se delinque para obtener el dinero imprescindible para adquirir drogas, ya cuando los mayores las proporcionan a menores de edad para que, alterados por los psicotrópicos, delincan".
"Por tanto, penalizar la tenencia de droga para uso personal constituye una forma de intervención estatal, orientada a combatir el delito -antecedente o consecuente- que pudiera cometer el adicto", señaló.



