El estudio de un antiguo fósil permitió a científicos comprender que las aves y los pterosaurios no compartieron el mismo camino evolutivo al adaptarse al vuelo. Mientras las aves aprovecharon un cerebro ya preparado por sus antepasados terrestres, los pterosaurios desarrollaron esa estructura neurológica en paralelo con la aparición de sus alas.
Un fósil clave revela cómo el cerebro evolucionó para conquistar el vuelo
Un hallazgo en Brasil muestra que aves y pterosaurios desarrollaron capacidades cerebrales distintas para volar, siguiendo procesos evolutivos independientes.
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Las aves y los pterosaurios no compartieron el mismo camino evolutivo al adaptarse al vuelo.
El avance fue posible gracias al hallazgo de Ixalerpeton, un reptil emparentado con los pterosaurios descubierto en Brasil en formaciones del Triásico de unos 233 millones de años.
Cómo avanzaron los investigadores
A partir de este ejemplar, los investigadores reconstruyeron en tres dimensiones el cerebro de más de 30 especies, entre ellas aves primitivas, dinosaurios y cocodrilos.
Los resultados indican que Ixalerpeton ya contaba con mejoras en la visión, una ventaja clave para el vuelo, aunque su cerebro era significativamente más pequeño que el de las aves.
Según los especialistas, esto demuestra que no es imprescindible un gran cerebro para volar, sino adaptaciones específicas desarrolladas de manera independiente.



