28 de diciembre 2007 - 00:00
Variopinto estilo presidencial
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En la cumbre donde asumió la presidencia del Mercosur (en Montevideo), el martes 18 pasado, se mostró elegante, con un look más apropiado para una señora madura, tal vez aconsejada por asesores de imagen. Los modelos que eligió en su primera semana como presidente resultaban bastante más juveniles.
Para la ocasión optó por un vestido estampado con tres botones en la delantera, que combinaba la gama de los marrones, cobres y beiges. Para afinar su cintura eligió un cinto ancho en tono «chocolate», con hebilla cuadrada, a la moda. No faltaron los estiletos beige, y una cartera al tono.
Para completar el look, nuevamente el brillo y el dorado: aros, anillos, reloj (el Rolex de siempre) y medallón de oro. Cabello suelto, labios rosados y maquillaje engamado, con párpados, por supuesto, delineados, que completaron el look muy cuidado a excepción de un detalle: la sutil pulsera que llevaba en su tobillo izquierdo. Un accesoriomuy «teenager» y hasta playero.
El miércoles 19, visitó la Universidad Nacional de San Martín con un estilo moderno. Eligió uno de los colores de la última temporada: el magenta, tonalidad que le otorgaba un aspecto extremadamente llamativo a su tailleur, zapatos estiletos y bolso. Completó con una blusa rosa de estampado colorido, aros colgantes y el mismo medallón de oro, con una perla en el centro que lució también cuando recibió en su despacho al actor Antonio Banderas. Cabello suelto, con ondas en las puntas y labios con gloss completaron el look «brillante».
El jueves 20 reapareció con un traje blanco, el mismo color angelical, que denota pureza, que había elegido para el día de su asunción el 10 de diciembre. El traje de solapa ribeteada en raso al tono y falda recta, en la ceremonia de egreso de cadetes en el Colegio Militar, se confundía con el montón de egresados, que vestían también trajes blancos, con pantalones en el caso de los hombres y faldas rectas para las cadetas. Su intención seguramente fue mostrarse radiante y juvenil, al igual que los jóvenes estudiantes. El peinado, ese día, recogido (de nuevo, igual que las cadetas) y accesorios sutiles, cadena de oro con dije pasante y pequeños aros argollas. ¿Alguna novedad? Sí, por primera vez en público se deshizo de los clásicos estiletos (que volvió a usar más tarde) y optó por zapatos blancos con puntera redonda y taco forrados en negro.
Pese a los 30 grados de calor, la Presidente tuvo en cuenta la formalidad del acto y no se quitó su saco (aunque llevaba una musculosa debajo). Pero, para aplacar la temperatura se conformó con un abanico blanco calado (el mismo que había usado el día anterior).
Cuando recibió en su despacho al embajador argentino en Alemania, Guillermo Nielsen, cambió la vestimenta aunque se trata del mismo día de los cadetes: prefirió una blusa mangas tres cuartos en color morado, anillos, cadena, aros y el infaltable Rolex Presidente y mantuvo el maquillaje virado a la paleta de los duraznos.
El viernes 21, juvenil, con un vestido blanco y manteca sin mangas y collar largo, con un nudo en el centro, de piedras amarillentas.
Cristina de Kirchner reapareció para las fotos el miércoles, tras la Navidad, con un traje rayado en tonos de verde seco y camisa rosa. Colores complementarios que atraen la atención y rayas verticales que siempre afinan (típico truco óptico), se complementaron con un saco entallado.




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