Verano más complicado en Pinamar: tras apertura a no residentes hay brote de Covid-19

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Según la Secretaría de Turismo local los casos positivos no se deben al ingreso de turistas, pero los vecinos le piden al intendente que reduzcan los permisos. Trabajan en protocolos para garantizar la actividad en los meses de calor.

La temporada de verano en Pinamar parece estar en la cuerda floja. Es que en el último mes la ciudad balnearia permitió el ingreso de los propietarios no residentes y casi paralelamente hubo un brote de infectados de coronavirus. Si bien desde la Secretaría de Turismo aseguran que los positivos son en su mayoría pinamarenses, la decisión genera polémica entre los locales que temen por lo que puede suceder durante los meses de calor. “Estamos trabajando para poder tener una temporada de verano, nuestra propuesta es descongestionar los meses de enero y febrero y que arranque en noviembre hasta abril”, indicaron desde la intendencia de Martín Yeza.

Desde el 27 de agosto al 25 de septiembre registramos 3600 ingresos a la ciudad de propietarios no residentes, hubo 5 mil pedidos que fueron rechazados porque no cumplían con las condiciones necesarias para ingresar”, sostuvo Juan Ibarguren Secretario de Turismo y Desarrollo Económico en Municipalidad de Pinamar. Quienes desean pisar la ciudad balnearia deben presentar una declaración jurada sanitaria, constar con un permiso nacional para trasladarse, ser propietario y presentar documentación que lo acredite y por último indicar el tiempo de su estadía y cuál es el propósito.

“No hay tiempo máximo, muchos evalúan quedarse todo el verano y mientras cumplan con las condiciones y realicen la cuarentena obligatoria los primeros días, lo pueden hacer. Es fundamental que las personas cuenten con cobertura médica”, remarcó Ibarguren. Según datos oficiales, quienes ingresaron, el 80% lo hizo por cuestiones de mantenimiento, un 5% en busca de inversiones y el 15% restante por cuestiones varias.

Hasta hoy Pinamar registraba 209 casos positivos, con 49 en estudio y 645 personas aisladas por contacto estrecho y un total de 13 muertes. “Estábamos en Fase 4 pero ante el incremento de casos volvimos a Fase 3, aunque por el momento los comercios siguen abiertos ya que todavía no se formalizó por decreto”, detallaron desde la municipalidad. Lo cierto es que si bien allegados a Martín Yeza, niegan que el brote se deba a la apertura para los no residentes, los vecinos aseguran que quienes llegan no cumplen con la cuarentena obligatoria y generaron contagios entre los locales.

“Uno de los focos fue un geriátrico y las reuniones sociales, que llegue gente a la ciudad es positivo porque activa la economía”, detalló Ibarguren. Pero para los vecinos de la zona, esta situación podría ser un claro ejemplo de lo que pasaría en el verano. “Hay muchas consultas en el rubro inmobiliario, no así en la pata hotelera ya que este tipo de alojamientos no saben si van a poder funcionar. Para eso estamos trabajando en protocolos en sintonía con el ministro de turismo, Matias Lammens “, remarcó.

El turismo es el alma de la economía de Pinamar, por eso desde la intendencia aseguran que no pueden imaginar “un verano sin temporada”. Pero los concejales le pidieron la semana pasada a Yeza que reduzca al máximo los permisos para los propietarios no residentes. “Quienes llegan cumplen con la cuarentena obligatoria, le dan dinamismo a la ciudad, es necesaria esta apertura”, volvió a insistir Ibarguren.

“El planteo que estamos haciendo es que la temporada sea más extensa de noviembre a abril, de esta forma se evita el congestionamiento. Hoy Cariló se está moviendo muy bien y hay muchas reservas, el resto por ahora tiene consultas pero es lógico por el clima de incertidumbre que estamos viviendo”, concluyó Juan Ibarguren, quien aseguró que el trabajo para garantizar la temporada es constante.

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