16 de enero 2008 - 00:00

Violento robo en Pinamar; simulan fusilamiento

Un matrimonio, uno de sus hijos y siete amigos que comían un asado en su vivienda de Pinamar fueron asaltados por tres delincuentes que simularon fusilar al dueño de casa y a su hijo, y luego huyeron con dinero y otros objetos.

El asalto ocurrió la madrugada del domingo último e hizo dar por concluidas las vacaciones de la familia, que regresó a su casa de Villa Elisa. Una de las víctimas, que aseguró que los asaltantes antes de entrar a la vivienda drogaron al perro, denunció que éste es el cuarto asalto cometido en la zona del Nuevo Golf de Pinamar.

Todo comenzó cuando el matrimonio, unos de sus hijos y siete amigos de la familia, entre ellos una pareja de médicos, realizaban una sobremesa tras comer un asado y tres delincuentes irrumpieron con fines de robo.

Los asaltantes entraron por la puerta trasera de la cocina que estaba abierta y comunica con el sector donde está la parrilla.

  • Puerta abierta

  • «Estábamos cenando. La puerta estaba abierta porque en Pinamar no se acostumbra a estar encerrado como nos pasa acá, pero evidentemente eso no lo podemos hacer más», dijo en La Plata Cristina Vidal, dueña de casa, docente de 57 años.

    Uno de los asaltantes empuñaba una pistola, otro un revólver y el tercero se armó con un cuchillo parrillero que había en el lugar. Incluso, uno de los ladrones, para no dejar huellas, llevaba puestos guantes de goma que se utilizan para la limpieza doméstica.

    Los asaltantes obligaron a los dueños de casa, el contador platense Carlos Ozor y su esposa Vidal, y a las otras ocho personas que participaron del asado a tirarse al piso.

    Los ladrones se ensañaron con Ozor, a quien golpearon y le hicieron un simulacro de fusilamiento con un arma en la cabeza porque querían más dinero.

    «Nos hicieron tirar al suelo con gritos, amenazas e insultos. A mi esposo le gatillaron varias veces el revólver en la cabeza y mi hijo quiso defenderlo y también a él le pegaban y lo amenazaban con un revólver», señaló Vidal.

    «En todo momento fueron muy violentos y a mi marido lo amenazaban y le decían 'a vos te batieron, llevanos arriba que tenés más'. Y no teníamos más, y mi esposo no quiso subir», relató la docente.

    Finalmente, los delincuentes huyeron de la casa con unos mil pesos en efectivo, varios teléfonos celulares, billeteras con tarjetas y documentos, relojes y dos notebooks.

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