Ambito Financiero, en su edición del 5 de mayo pasado, ya había
anticipado la noticia que cobró notoriedad este fin de
semana sobre la posibilidad de que Bergoglio llegara a la
Secretaría de Estado del Vaticano.
El arzobispo porteño y cardenal primado de la Argentina, Jorge Bergoglio, volvió a ser mencionado entre los posibles candidatos a ocupar la Secretaría de Estado de la Santa Sede. El papa Benedicto XVI prepara el equipo que lo acompañará en el ejercicio de su pontificado, y el anuncio definitivo se haría en noviembre o diciembre, después del Sínodo de la Eucaristía, que tendrá lugar durante octubre.
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De concretarse el nombramiento de Bergoglio en Roma, se abrirá una etapa clave en la transición de la titularidad de la Iglesia argentina. Sobre ese punto ya se tejen rumores. «El sucesor tiene que salir de acá. Tiene que estar en funciones», confió un hombre cercano al purpurado y deslizó dos nombres para reemplazarlo: Jorge Casaretto, obispo de San Isidro y presidente de la Comisión Episcopal de Cáritas; o Héctor Aguer, arzobispo de La Plata.
La idea de que el cardenal primado de la Argentina sea reemplazado por un religioso local responde a otra noticia llegada desde el Vaticano respecto de que sea el arzobispo Leonardo Sandri -hoy vice de Angelo Sodano en la Secretaría de Estado vaticana- quien lo suceda en el cargo. «Jamás Sandri pasaría de la alta cúpula de la Iglesia romana a un puesto inferior en Buenos Aires», enfatizó la misma fuente.
• Pasajes
El dato sobre el futuro de Bergoglio cobró mayor dimensión cuando trascendió que el arzobispo porteño tiene pasajes para viajar a Roma para el próximo 24 de setiembre. Entre los candidatos para suceder al actual secretario de Estado o «primer ministro» de la Santa Sede, el cardenal Sodano, figura Bergoglio, de acuerdo con lo señalado por voceros vaticanos.
Usualmente, los papas confirman primero a los «ministros» del pontífice anterior y se toman unos meses para crear su equipo de colaboradores y programar una reorganización de las estructuras del gobierno central de la Iglesia. Según las versiones, el Papa decidiría los nombres de sus colaboradores «sin consultas» y no ofrecerá los cargos, sino que «los comunicará a los elegidos que deberán aceptar como un servicio a la Iglesia».
En noviembre, el cardenal Sodano cumplirá 78 años: tres años atrás ya había presentado la dimisión al cumplir la edad límite de 75 años, como establecen las normas fijadas por los últimos papas. «Benedicto XVI le puede aceptar la renuncia en cualquier momento o disponer que el secretario de Estado siga en el cargo hasta cumplir los 80 años, o sea, a fines de 2007», se agregó.
Según los analistas, a favor del cardenal Bergoglio juega sin dudas «el aprecio, afecto y respeto intelectual que siente el nuevo papa por el arzobispo de Buenos Aires». Además, fue el único cardenal entre los 115 que participaron del cónclave que reunió una buena cantidad de votos en la segunda y tercera votación, realizadas en la mañana del 19 de abril último.
América latina representa 42% de los católicos de todo el mundo, y el cardenal Bergoglio es uno de sus más prominentes representantes. Los otros nombres que circulan en las versiones son Attilio Nicora, administrador del Patrimonio de la Santa Sede; y el arzobispo de Génova, cardenal Tarcisio Bertone. También tendrían los posibilidades los cardenales Crescenzio Sepe, «ministro» para las misiones; Giovanni Battista Ré, prefecto para los Obispos; el patriarca de Venecia, Angelo Scola; y el arzobispo de Viena, cardenal Joseph Schoenborn.
Asimismo, figuran el actual «ministro de Relaciones Exteriores» del Vaticano, arzobispo Giovanni Lajolo; y el nuncio en París, Fortunato Baldelli.
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