26 de enero 2026 - 17:00

Cómo cambia la conducta de tu mascota en el verano, según los expertos

Los médicos veterinarios recomiendan una serie de ajustes en las rutinas diarias de las mascotas para garantizar su bienestar durante el verano.

La pérdida total de apetito, el letargo fuera de lo habitual, signos evidentes de deshidratación o cambios bruscos de conducta pueden requerir la intervención de un profesional. 

La pérdida total de apetito, el letargo fuera de lo habitual, signos evidentes de deshidratación o cambios bruscos de conducta pueden requerir la intervención de un profesional. 

El verano puede modificar de manera significativa la rutina y el comportamiento de nuestros compañeros de cuatro patas. Las altas temperaturas influyen en el descanso, el apetito y la predisposición al juego de perros y gatos, y ciertas señales pueden indicar que algo no está funcionando de forma adecuada.

Estos son los consejos de los especialistas para entender a nuestras mascotas durante el verano:

Mascotas perros pileta

Consejos para mejorar el comportamiento y la salud de tu mascota durante el verano

Alimentación en verano

Durante el verano, a los perros se les pueden ofrecer frutas y verduras como complemento ocasional de su alimentación, siempre en pequeñas cantidades y bien preparadas. Además, es crucial controlar una estable y buena ingesta de agua, para evitar que se deshidraten. Algunas opciones seguras y recomendadas son:

Frutas aptas para perros

  • Manzana (sin semillas ni corazón): aporta fibra y vitaminas.

  • Banana: energética, ideal en porciones pequeñas.

  • Pera (sin semillas): suave y fácil de digerir.

  • Sandía (sin semillas ni cáscara): muy hidratante para el verano.

  • Melón: refrescante y bajo en calorías.

  • Arándanos: ricos en antioxidantes.

  • Frutillas: en poca cantidad, como snack ocasional.

Verduras recomendadas

  • Zanahoria (cruda o cocida): ayuda a la salud dental y digestiva.

  • Zapallo y calabaza: buenos para el tránsito intestinal.

  • Zucchini: liviano y fácil de digerir.

  • Brócoli: solo en pequeñas cantidades.

  • Chauchas: cocidas y sin condimentos.

  • Espinaca: ocasional y en porciones chicas.

Cómo ofrecerlas

  • Siempre lavadas, peladas si corresponde y sin semillas ni carozo.

  • Preferentemente crudas o cocidas al vapor, sin sal, azúcar ni condimentos.

  • Introducirlas de forma gradual para evitar molestias digestivas.

Alimentos que deben evitarse

Uvas, pasas, palta, cebolla, ajo, tomate verde, papas crudas y cualquier fruta con carozo grande, ya que pueden resultar tóxicos o peligrosos.

Ante cualquier duda o si el perro tiene una condición de salud particular, lo ideal es consultar con un veterinario antes de incorporar nuevos alimentos a su dieta.

El descanso en verano

El descanso de las mascotas también cambia durante el verano. Los perros y gatos actúan de manera instintiva para preservar su bienestar y evitar situaciones extremas. Además, el calor que reciben desde el suelo suele ser más intenso que el del ambiente, debido a la refracción térmica.

En el caso de los gatos, regulan por sí solos sus períodos de actividad y reposo. Dado que duermen más que los perros, algunos hasta 18 o 19 horas diarias, este comportamiento es completamente normal.

Por último, es importante adaptar los espacios del hogar para ofrecerles lugares frescos, sombreados y bien ventilados. Estos pueden incluir ambientes con aire acondicionado o ventiladores, tanto dentro de la vivienda como en patios, siempre con un buen resguardo del sol. También, es crucial evitar zonas donde se concentre el calor, para reducir el riesgo de golpes de calor.

Cómo adaptar los juegos y paseos para evitar golpes de calor

La adaptación de las rutinas resulta clave durante los meses de calor. Es ideal que las actividades físicas y los juegos se realicen en horarios de menor temperatura, como a la mañana temprano o durante la tarde. En el caso de los gatos, por cuestiones de comportamiento y fisiología suelen activarse más de noche, por lo que no es conveniente forzarlos a jugar si no lo desean, y mucho menos en espacios soleados o en momentos de calor intenso.

En relación con los paseos, también deben hacerse en franjas horarias de baja temperatura, no solo por el calor ambiente sino por el que irradian las superficies como el cemento o las veredas, que pueden provocar quemaduras. Para las salidas sanitarias, durante las horas más calurosas, deben ser breves y en zonas con sombra.

Cuándo consultar con un veterinario

La observación atenta es clave para distinguir entre cambios normales y verdaderas señales de alerta. Por eso, una consulta temprana permite prevenir riesgos y evitar sufrimientos innecesarios.

La pérdida total de apetito, el letargo fuera de lo habitual, signos evidentes de deshidratación o cambios bruscos de conducta pueden requerir la intervención de un profesional. Ajustar las rutinas, asegurar una hidratación adecuada y mantener una supervisión cercana son claves para que perros y gatos atraviesen el verano en condiciones óptimas.

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