7 de octubre 2026 - 19:00

Cómo es el método japonés para secar la ropa en días de lluvia y humedad

Colgar las prendas largas en los extremos y las cortas en el centro deja pasar el aire. La ventilación cruzada completa la técnica.

En una prueba de 2017 con toallas, el secado con ventilador fue hasta cuatro veces más rápido que sin ventilador.

En una prueba de 2017 con toallas, el secado con ventilador fue hasta cuatro veces más rápido que sin ventilador.

Ámbito Financiero

Cuando llueve y la humedad no baja, la ropa colgada adentro tarda mucho más en secarse y puede tomar olor a encierro. Frente a eso circula un método japonés conocido como tendido arcoíris, que consiste en ordenar las prendas en el tendedero, o tender, para que el aire pase entre ellas y el secado sea más rápido.

La técnica la popularizó Izumi Onuki, encargada de lavandería de la empresa japonesa Lion Corporation, y se usa en Tokio, donde llueve seguido y los departamentos son chicos. No necesita secarropas ni fuentes de calor. Alcanza con un tendedero, un ventilador y un ambiente con buena circulación de aire.

En qué consiste la técnica del "arcoíris" o la "V invertida"

El tendido arcoíris consiste en colgar las prendas largas en los extremos del tendedero y las cortas en el medio, de modo que el conjunto dibuje un arco, una especie de U o V. Los pantalones, las toallas y los buzos van a los costados. Las remeras, la ropa interior y las prendas sintéticas livianas, en el medio.

Para que funcione hay tres reglas. Primera: que ninguna prenda se superponga con otra, porque cuanto más espacio hay entre ellas, menos humedad se acumula y más rápido se seca. Segunda: ordenar de más largo a más corto desde los costados hacia el centro, para que el arco deje un hueco libre en el medio por donde circula el aire. Tercera: ubicar el tender en un ambiente donde el aire se renueve.

Después entra el ventilador. No hace falta apuntarlo directo a la ropa ni usarlo a máxima potencia. Lo que importa es que mueva el aire de forma constante y empuje la humedad para afuera. Con unas pocas horas de circulación continua el secado se acelera de manera notable.

Si hay ventanas enfrentadas, conviene abrirlas para generar ventilación cruzada. Onuki aconseja colgar las prendas de forma horizontal, agarradas con pinzas por el lado más largo, porque el secado empieza por la parte de arriba. Además, un tendedero elevado reduce el tiempo de secado.

Por qué funciona este truco en días con mucha humedad

Con mucha humedad ambiente, el aire ya tiene gran cantidad de vapor de agua y le cuesta absorber más, por eso el agua de las prendas tarda más en evaporarse. Cuando el aire está saturado, directamente no puede recibir más vapor, y la evaporación se frena.

Ahí es donde el tendido arcoíris ayuda: evita que cada prenda quede rodeada del vapor que ella misma libera. Al dejar espacio entre piezas y un hueco libre en el centro, el aire se renueva alrededor de la ropa y se lleva la humedad que se evapora. Las prendas largas y pesadas, como toallas y pantalones, quedan en los extremos, donde el aire circula con más intensidad, y las livianas, que se secan más rápido, ocupan el centro. Así el flujo llega parejo a todo el tender.

Consejos extra para evitar el olor a humedad en la prenda

El olor aparece cuando la prenda tarda demasiado en secarse o queda húmeda durante horas. Por eso, el primer consejo es colgar apenas termina el lavado: dejar la ropa mojada en el tambor favorece que aparezcan olores. El segundo es sacar la mayor cantidad de agua posible antes de colgar. Un centrifugado extra a 1.400 revoluciones por minuto puede eliminar hasta el 50% de la humedad que queda en las fibras, y cuanto menos agua tenga la ropa, menos vapor suelta en la casa.

Conviene evitar los dormitorios y los cuartos chicos y cerrados, porque ahí se acumulan la humedad y la condensación, y tender en una habitación sin ventilación cruzada frena el secado y deja el olor atrapado en las telas. Si el olor ya está instalado, el vinagre blanco y el bicarbonato son los aliados más usados.

Una taza de vinagre en el enjuague, en lugar del suavizante, disuelve restos de jabón y elimina bacterias, y media taza de bicarbonato en el tambor junto con el jabón ayuda a higienizar toallas y ropa de gimnasio. Si se usan los dos, conviene separarlos en etapas: el bicarbonato en el lavado y el vinagre en el enjuague, para que no se neutralicen entre sí.

Antes de guardar, hay que confirmar que la prenda esté completamente seca: las costuras, los bolsillos y los cuellos suelen retener humedad y pueden contagiar al resto del placard. Tampoco conviene usar perfume para telas si la ropa todavía está húmeda, ni pasar la plancha sobre una prenda con olor, porque lo concentra.

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