La Pampa cuenta con muchos rincones mágicos para el turismo, donde el protagonista siempre será la naturaleza. Este caso en particular tiene un encanto complicado de encontrar en otros sitios de Argentina, debido a que además de su flora y fauna, sorprende con una historia digna de conocer.
El Parque Nacional poco conocido de La Pampa que es la opción ideal para los fanáticos de la naturaleza
Este rincón pampeano es una de las mejores opciones para quienes aman disfrutar de los imponentes entornos naturales o buscar fauna difícil de encontrar en otros puntos del país.
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Si bien no es la primera opción del turismo, este lugar logra atraer a la gente por su imponente entorno natural.
Desde las huellas dejadas por civilizaciones antiguas hasta la presencia de animales imposibles de ver en otros puntos del país, la combinación lograda resulta perfecta para quienes buscan una experiencia fuera de lo común. El Parque Nacional Lihué Calel ofrece varios espacios para apreciar de primera mano cómo el paso del tiempo no ha impactado en gran parte de este territorio protegido.
Dónde se ubica Parque Nacional Lihué Calel
El Parque Nacional Lihué Calel está ubicado en la región centro-sur de La Pampa, dentro del departamento homónimo. Se encuentra a 35 kilómetros de Puelches, la localidad más cercana, y a 220 kilómetros de Santa Rosa, la capital provincial.
Su nombre proviene de la lengua mapudungun, el idioma del pueblo mapuche, y está compuesto por dos vocablos: Lihué significa vida o existencia, y Calel se traduce como cuerpo, carne o sierra. La traducción más aceptada por los expertos, y por ende la más utilizada, es la de "Cuerpos de Vida", ya que se la considera un oasis ecológico.
Qué se puede hacer en Parque Nacional Lihué Calel
El primer atractivo para el turismo al visitar el Parque Nacional Lihué Calel es su imponente entorno natural. El paisaje destaca en este lugar repleto de sierras de origen volcánico. Su fauna y flora juegan un rol fundamental en este sitio, uno de los más elegidos para capturar la naturaleza con distintas postales.
Entre los principales animales para observar se encuentran guanacos, maras, zorros pampeanos, gatos monteses, pumas, lagartos colorados y 150 especies de aves. Destacan entre ellas martinetas, caranchos, chimangos, cardenales amarillos y la figurita difícil: los cóndores.
El Cerro Alto es un sendero de 3 kilómetros de ida y vuelta, donde se ascienden los 690 metros de altura para conseguir una de las vistas panorámicas más importantes de la región. El Valle de las Pinturas es otra de las grandes atracciones, ya que cuenta con dibujos rupestres de más de mil años de antigüedad y resulta ideal para conocer en profundidad la historia del parque.
Para los más exigentes aparece el Sendero Namuncurá, sitio donde se hallará la mayor cantidad de fauna. Por su parte, La Casona constituye la última parada obligatoria con las ruinas de piedra y adobe de la antigua Estancia Santa María, la cual data del Siglo XIX y actualmente se encuentra cubierta de vegetación.
Si bien el paso del tiempo afectó su entorno, resulta encantador para los aficionados a la fotografía observar la vida surgida de un lugar abandonado desde hace mucho tiempo.
Cómo ir hasta Parque Nacional Lihué Calel
En vehículo propio, tomando Santa Rosa como referencia, el viaje demanda cerca de tres horas. Hay que tomar la Ruta Nacional 35 hasta llegar a la altura de General Acha y continuar por la Ruta Nacional 152. El acceso al parque estará sobre la mano derecha, donde se aprecian los portones de madera señalando la entrada.
Para quienes no cuentan con auto, existe la alternativa de llegar mediante transporte público, aunque ninguna empresa ingrese directamente al predio. En la Terminal de Ómnibus de Santa Rosa se saca un pasaje con dirección a Neuquén o Bariloche, y se le pide al chofer que te deje en el ingreso a Lihué Calel.
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