Hay lugares que no aparecen entre los destinos más famosos, pero que logran sorprender apenas se recorren sus primeros kilómetros. Rodeados por montañas, bosques y lagos, conservan una tranquilidad difícil de encontrar en los centros turísticos más concurridos y ofrecen una experiencia distinta para quienes buscan desconectarse cuando programan pequeñas escapadas.
El pueblo de la Patagonia escondido entre caminos de montaña que te va a enamorar este invierno
Lagos cristalinos, bosques nativos y un entorno de calma absoluta convierten a este rincón del sur en una alternativa diferente.
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Naturaleza, silencio y postales invernales convierten a este destino en una alternativa diferente para una escapada.
Durante el invierno, cuando la nieve transforma el paisaje, esos pequeños pueblos adquieren un encanto especial. Los caminos se cubren de blanco, el humo sale de las chimeneas y el ritmo cotidiano invita a bajar un cambio, lejos del movimiento de las grandes ciudades.
Uno de esos rincones es Villa Meliquina, una pequeña localidad neuquina que combina naturaleza casi intacta, construcciones de baja escala y una comunidad comprometida con el cuidado del ambiente. Su crecimiento fue muy gradual y todavía mantiene el perfil de un destino ideal para disfrutar sin apuros.
Dónde se ubica Villa Meliquina
Villa Meliquina se encuentra en la provincia de Neuquén, dentro del departamento Lácar, a unos 40 kilómetros de San Martín de los Andes y a aproximadamente 25 kilómetros de la Ruta Nacional 40. El acceso se realiza por un camino de montaña de ripio que atraviesa bosques de coihues, lengas y cipreses. Aunque el trayecto demanda conducir con precaución, especialmente durante el invierno por la presencia de nieve o hielo, el recorrido forma parte del atractivo del viaje gracias a los paisajes que ofrece en cada curva.
La localidad está emplazada junto al Lago Meliquina, dentro de un entorno dominado por montañas y áreas naturales protegidas. A diferencia de otros centros turísticos patagónicos, aquí no existen grandes desarrollos urbanos ni edificios de altura, una característica que ayuda a preservar el paisaje y la tranquilidad del lugar.
Otro aspecto distintivo es que la villa creció bajo criterios de bajo impacto ambiental. Muchas construcciones respetan la vegetación original y el suministro de distintos servicios depende del compromiso de residentes y visitantes para cuidar el entorno natural.
Qué se puede hacer en Villa Meliquina
El principal atractivo es el Lago Meliquina, cuyas aguas cristalinas permiten disfrutar de distintas actividades durante gran parte del año. En verano suelen practicarse kayak, stand up paddle, pesca deportiva y navegación sin motor, mientras que en invierno el paisaje nevado convierte al lago en un escenario ideal para la fotografía y las caminatas.
Los senderos que rodean la villa ofrecen la posibilidad de recorrer bosques patagónicos y descubrir miradores naturales desde donde se observan las montañas y el espejo de agua. Algunos recorridos presentan baja dificultad, aunque otros requieren mayor preparación física o condiciones climáticas favorables.
Quienes disfrutan del turismo de naturaleza también encuentran un buen lugar para el avistaje de aves y la observación de fauna silvestre. Es posible cruzarse con carpinteros patagónicos, cauquenes y distintas especies propias de la región, aunque esos encuentros dependen de la época del año y de las condiciones del entorno.
El pueblo cuenta además con pequeñas hosterías, cabañas y propuestas gastronómicas donde predominan platos regionales, chocolates, cervezas artesanales y productos elaborados por emprendedores locales. No se trata de un destino con una intensa vida nocturna; justamente, gran parte de su atractivo reside en el silencio, el contacto con la naturaleza y la posibilidad de descansar.
Cómo ir hasta Villa Meliquina
La forma más habitual de llegar es desde San Martín de los Andes, tomando la Ruta Nacional 40 hasta el desvío que conduce a la villa y continuando por un camino de ripio de aproximadamente 25 kilómetros.
También es posible acceder desde Villa La Angostura utilizando la Ruta Nacional 40 y luego el mismo ingreso. En ambos casos, durante el invierno es recomendable consultar el estado de los caminos antes de viajar y, si las condiciones lo requieren, portar cadenas para nieve, tal como suelen indicar las autoridades viales.
El aeropuerto más cercano es el Aeropuerto Aviador Carlos Campos, conocido como Chapelco, ubicado entre San Martín de los Andes y Junín de los Andes. Desde allí se puede alquilar un vehículo o contratar traslados hasta la localidad.
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