23 de febrero 2026 - 10:30

Por qué se genera el mal olor en los pies y cuál es la mejor forma de eliminarlo

La transpiración excesiva y las bacterias explican este problema frecuente. Claves prácticas para controlarlo y evitar que vuelva.

Cuál es la principal razón del mal olor en los pies.

Cuál es la principal razón del mal olor en los pies.

Gentileza: GQ

Quitarse las zapatillas después de un día largo y sentir un olor fuerte puede resultar incómodo, incluso vergonzante. El llamado “olor a patas” es más común de lo que muchos creen y afecta tanto a adolescentes como a adultos, deportistas y personas con vida sedentaria.

Aunque suele asociarse a falta de higiene, la explicación es bastante más compleja. Los pies contienen más de 250.000 glándulas sudoríparas, una concentración mayor que en otras partes del cuerpo. Esa particularidad biológica hace que transpiren incluso cuando la temperatura no es elevada.

El problema no es el sudor en sí, que es prácticamente inodoro, sino la combinación entre humedad, calor y microorganismos. Entender cómo interactúan estos factores es clave para cortar el círculo y evitar que el mal olor se vuelva una constante.

Las razones del mal olor en los pies

El nombre médico del mal olor persistente en los pies es bromhidrosis plantar. Se produce cuando las bacterias que viven en la piel descomponen el sudor y liberan compuestos con olor fuerte, como ácidos orgánicos y derivados del azufre.

Entre las principales causas se encuentran:

  • Exceso de sudoración (hiperhidrosis): algunas personas transpiran más de lo habitual, incluso en reposo. La humedad constante crea el ambiente ideal para la proliferación bacteriana.

  • Uso prolongado de calzado cerrado: zapatillas deportivas o zapatos sintéticos que no permiten ventilación retienen calor y humedad.

  • Medias de materiales sintéticos: las fibras que no absorben bien el sudor contribuyen a mantener el pie húmedo durante horas.

  • Cambios hormonales: en la adolescencia o durante el embarazo puede aumentar la sudoración.

  • Infecciones por hongos, como el pie de atleta, que alteran la flora normal de la piel y potencian el olor.

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También influyen factores cotidianos, como pasar muchas horas de pie, practicar deporte sin cambiarse las medias o repetir el mismo par de zapatillas todos los días. En Argentina, donde el uso de calzado deportivo es casi uniforme en adolescentes y jóvenes, el problema suele aparecer con frecuencia en el ámbito escolar.

No siempre el olor intenso indica una enfermedad. Sin embargo, si se acompaña de picazón, descamación, grietas o enrojecimiento, puede haber una infección que requiere evaluación médica.

Cómo prevenir el mal olor en los pies

Hay una serie de cambios sostenidos que uno puede adquirir como hábitos que ayudan a prevenir el mal olor de pies. Algunas recomendaciones respaldadas por especialistas incluyen:

  • Lavar los pies a diario con agua y jabón, prestando atención al espacio entre los dedos.

  • Secar muy bien, ya que la humedad residual favorece bacterias y hongos.

  • Cambiar las medias todos los días, e incluso más de una vez si hay mucha transpiración.

  • Elegir medias de algodón o fibras que absorban la humedad.

  • Alternar el calzado, dejando que se airee al menos 24 horas antes de volver a usarlo.

  • Aplicar antitranspirantes específicos para pies, que ayudan a reducir la sudoración excesiva.

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En situaciones más marcadas, los dermatólogos pueden indicar productos con cloruro de aluminio en mayor concentración o tratamientos para la hiperhidrosis. Si hay hongos, el abordaje incluye antimicóticos tópicos.

En definitiva, el mal olor en los pies no es solo una cuestión estética. Está ligado a la interacción entre sudor, bacterias y entorno. Con medidas constantes y atención a los síntomas, es posible mantenerlo bajo control y evitar ese momento incómodo al sacarse los zapatos frente a otros.

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