Eric Dane murió a los 53 años luego de enfrentar durante meses una dura batalla contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). La noticia fue confirmada por su familia, que informó que el actor falleció acompañado por su esposa, Rebecca Gayheart, y sus dos hijas, Billie y Georgia, en un entorno íntimo.
Qué es ELA, la enfermedad que tenia Eric Dane, sus síntomas y procesos
El actor de Grey’s Anatomy y Euphoria fue diagnosticado en 2025 con un trastorno neurodegenerativo progresivo que afecta las neuronas motoras.
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Los síntomas incluyen debilidad inicial en manos o pies, y la pérdida de fuerza progresiva.
Reconocido por su papel del doctor Mark Sloan en "Grey's Anatomy" y por su trabajo como Cal Jacobs en "Euphoria", Dane había hecho público su diagnóstico en abril de 2025.
Desde entonces, decidió hablar abiertamente sobre la enfermedad y transformó su experiencia personal en una plataforma para generar conciencia y promover la investigación científica.
“Lo extrañaremos profundamente y siempre lo recordaremos con cariño. Eric adoraba a sus fans y está eternamente agradecido por las muestras de amor y apoyo que ha recibido. La familia ha pedido privacidad mientras atraviesan este momento difícil”, detalló el comunicado redactado por la familia del intérprete y publicado por la revista "People".
La ELA, también llamada enfermedad de Lou Gehrig, es un trastorno neurodegenerativo progresivo que afecta a las neuronas motoras, responsables de controlar los movimientos voluntarios del cuerpo. No tiene cura y, con el tiempo, provoca una pérdida creciente de la movilidad, dificultades para hablar, tragar y respirar.
Qué es ELA
La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que daña las neuronas motoras, es decir, las células nerviosas que envían las órdenes desde el cerebro y la médula espinal hacia los músculos.
Cuando estas dejan de funcionar correctamente o mueren, los músculos ya no reciben señales; y, como consecuencia, se debilitan, se atrofian y pierden progresivamente su capacidad de movimiento.
El daño también provoca rigidez, espasticidad fasciculaciones (pequeñas contracciones involuntarias visibles bajo la piel) y pérdida progresiva de peso.
El paciente mantiene intactos sus sentidos (vista, oído, tacto, gusto y olfato) y, en la mayoría de los casos, también conserva sus capacidades cognitivas, aunque en un pequeño porcentaje pueden aparecer alteraciones conductuales o demencia asociada, de acuerdo con el sitio MedlinePlus.
La afección se presenta en adultos de cualquier edad, con mayor incidencia entre los 50 y los 70 años. Según datos de la Asociación ELA Argentina, el índice anual ronda los 2 casos cada 100.000 personas, y aproximadamente 7 de cada 100.000 viven con el trastorno al mismo tiempo.
Además, en cerca del 10% existe un componente hereditario; el resto son esporádicos, sin causa identificable.
Cómo es el proceso de esta enfermedad
La ELA no evoluciona igual en todas las personas, pero suele seguir un patrón progresivo. Los primeros síntomas pueden incluir debilidad en una mano o en un brazo, torpeza al caminar, dificultad para abotonarse la ropa o sostener objetos, cambios en la voz, complicaciones para articular palabras o problemas para tragar.
Al principio, estos signos pueden confundirse con fatiga o con afecciones menores. Pero, con el tiempo, las limitaciones se extiende a otros grupos musculares, y actividades cotidianas como subir escaleras, levantarse de una silla o sostener la cabeza pueden volverse cada vez más difíciles.
Cuando los músculos respiratorios se ven comprometidos, el cuadro se vuelve especialmente grave, ya que puede derivar en insuficiencia respiratoria, que es la principal causa de muerte en pacientes con ELA.
No existe una única prueba que confirme la enfermedad. El diagnóstico suele incluir una evaluación neurológica completa, electromiografía (EMG), estudios de conducción nerviosa, resonancia magnética para descartar otras patologías, análisis de sangre y, en algunos casos, exámenes genéticos.
Este proceso puede demorar meses, ya que primero se deben excluir otras enfermedades.
Actualmente no hay cura para la ELA. Existen medicamentos como riluzol y edaravona que pueden retrasar modestamente la progresión.
Así, su tratamiento es integral y puede incluir fisioterapia y rehabilitación, asistencia respiratoria no invasiva, soporte nutricional (alimentación por sonda) y acompañamiento psicológico.
El promedio de supervivencia después del diagnóstico es de tres a cinco años, sin embargo, algunos pacientes viven más tiempo con el apoyo médico adecuado.
Eric Dane: entre la actuación y el ELA
Eric William Dane nació el 9 de noviembre de 1972 en San Francisco, California. Durante su adolescencia practicó deportes, especialmente waterpolo, pero su interés cambió cuando participó en una obra escolar y decidió dedicarse a la actuación.
Se mudó a Los Ángeles en los años 90 y comenzó con pequeños papeles en series televisivas. Apareció en producciones como "The Wonder Years", "Roseanne" y "Married... with Children". Su primer gran rol llegó en el 2000, cuando fue elegido como Dr. Wyatt Cooper en "Gideon’s Crossing".
Sin embargo, su reconocimiento internacional fue en 2006 cuando se incorporó a "Grey's Anatomy" como el doctor Mark Sloan. Lo que comenzó como una participación recurrente se transformó en un rostro central durante seis temporadas, hasta su salida en 2012, tras la muerte de su personaje en la ficción.
En paralelo, actuó en "X-Men: The Last Stand" (2006) y "Marley & Me" (2008), además de aparecer en producciones como "Charmed" y "Open Water 2".
Entre 2014 y 2019 encabezó el drama militar "The Last Ship", donde interpretó al capitán Tom Chandler, un rol que mostró su faceta más dramática y de acción. Más adelante volvió a captar la atención del público con su papel de Cal Jacobs en "Euphoria".
El 10 abril de 2025, Dane reveló públicamente que padecía ELA. “Comencé a sentir cierta debilidad en mi mano derecha y en ese momento no le di mucha importancia. Pensé que quizá había estado enviando demasiados mensajes de texto o que tenía la mano cansada. Pero unas semanas después, noté que había empeorado un poco”, detalló al programa "Good Morning America".
Tras consultar a distintos especialistas y luego de 9 meses de estudios neurológicos, recibió el diagnóstico definitivo. La noticia, contó en entrevistas, lo dejó en estado de shock.
Lejos de ocultarse, decidió hablar con franqueza sobre su condición. “No siento que este sea el final de mi historia, no siento que sea mi final”, le remarcó el actor a la periodista Diane Sawyer.
Participó en campañas de concientización y colaboró con organizaciones dedicadas a la investigación de la enfermedad. En redes sociales compartió reflexiones sobre el impacto de la afección y alentó a otras personas a realizar consultas médicas ante síntomas persistentes.
Incluso después del diagnóstico, continuó trabajando. Realizó apariciones especiales y avanzó en la escritura de sus memorias, tituladas "Book of Days: A Memoir in Moments", un proyecto que buscaba dejar testimonio de su recorrido personal y profesional.
“Si compartir esto ayuda a alguien a encontrar sentido a sus propios días, entonces merece la pena contar mi historia”, señaló Eric en comunicado difundido por la editorial "The Open Field".
Su último trabajo fue un cameo en la segunda temporada de la serie "Mentes brillantes", donde interpretó a un bombero diagnosticado con ELA. Este papel le valió una ovación de más de diez minutos.
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