Antibióticos: ¿drogas de abuso?

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Del 18 al 24 de noviembre se celebra la semana mundial de concientización sobre el uso de antibióticos.

Los antibióticos son sustancias microbianas que se utilizan para acabar con bacterias causantes de enfermedades. Desde que se introdujo la penicilina en la década de los 40, estos agentes y los demás antimicrobianos han salvado millones de vidas, al curar las infecciones y reducir el riesgo de complicaciones quirúrgicas. No obstante, no es necesario administrarlos para combatir algunos procesos infecciosos.

Día a día aparecen nuevas resistencias a los antibióticos que se propagan a nivel mundial y ponen en peligro la capacidad del hombre para tratar enfermedades infecciosas comunes. Este fenómeno se vincula con el exceso de prescripción por parte de médicos, veterinarios y odontólogos, y su uso indebido por parte de agricultores, agrónomos y la población general (automedicación).

Alrededor de 700 mil personas mueren por año en todo el mundo por enfermedades causadas por gérmenes resistentes. Se estima que, de no tomar las medidas necesarias, para el año 2050 este valor llegaría a 11 millones por año, superando la cantidad de muertes por cáncer.

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En este marco, desde el 18 y hasta el 24 de noviembre de cada año, se celebra la Semana Mundial de Concientización sobre el Uso de los Antibióticos. Una campaña mundial impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) entre otras, con el objetivo de preservar la Resistencia Antimicrobiana (RAM).

Desde el Sanatorio Finochietto, el doctor Flavio Rotryng (MN 88734), Responsable del Servicio de Infectología, asegura: “Antes del descubrimiento de los antibióticos, cursar una infección banal era sinónimo de sentencia de muerte”. Su colega, la médica infectóloga Paola Brunetti agrega: “En la actualidad, el uso excesivo de los antimicrobianos hace que día tras día aparezcan nuevas resistencias que se propagan a nivel mundial y es cada vez más frecuente quedarnos sin opciones de tratamiento”.

Por ello, los especialistas recomiendan:

  • Respetar las dosis y los tiempos de tratamiento (más no es igual a mejor).
  • No automedicarse.
  • Si una persona se siente mal, no debe tomar un antibiótico por su cuenta, sino consultar a su médico de confianza.

Todos podemos colaborar para que esto se detenga.

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