El dolor de espalda es algo común en los adultos mayores, ya sea por sedentarismo o mala postura. Pero lo cierto es que con los ejercicios adecuados se puede contrarrestar esta situación y recuperar la movilidad para una mejor calidad de vida.
El entrenamiento ideal para combatir el dolor de espalda, un síntoma muy frecuente que llega con la vejez.
Ejercicios clave para combatir una molestia diaria para millones.
El dolor de espalda es algo común en los adultos mayores, ya sea por sedentarismo o mala postura. Pero lo cierto es que con los ejercicios adecuados se puede contrarrestar esta situación y recuperar la movilidad para una mejor calidad de vida.
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Muchas personas mayores de 60 años experimentan molestias en la zona lumbar, rigidez o sensación de encorsetamiento, y esto puede deberse tanto a largos periodos sentados como a una postura sostenida incorrectamente. Por suerte, existen movimientos simples y adaptados que apuntan a liberar la tensión y mejorar la flexibilidad.
Importantes estiramientos para combatir el dolor de espalda.
Hay precisamente dos movimientos bastante sencillos y adaptables que se pueden utilizar para aliviar la tensión lumbar, de hombros y aumentar la flexibilidad, evitando así dolores de espalda ocasionados por malas posturas. Uno de ellos es el estiramiento de cuello y pecho y el otro es la flexión hacia atrás sentado.
Este ejercicio se realiza sentado. Apoyando los pies en el suelo y recostado ligeramente en la silla. Respirar profundamente y al exhalar inclinar el torso hacia adelante hasta sentir un estiramiento suave en el pecho y el cuello. Para intensificar, podés entrelazar las manos atrás de la espalda y tirar suavemente hacia abajo.
Mantener la posición por unos segundos y repetir. Este movimiento ayuda a aliviar la tensión en la zona superior del tronco, mejorar la postura y favorecer la flexibilidad del cuello y pecho.
En una silla, con la espalda recta y los pies apoyados firmemente en el suelo, poner las manos sobre la parte baja de la espalda, con los dedos apuntando hacia abajo y los pulgares alrededor de las caderas. Tomar aire, luego al exhalar arquear suavemente la espalda hacia atrás, sintiendo un estiramiento de la columna.
Sostener la postura entre 5 y 10 segundos y repetir de 2 a 3 veces. Este ejercicio contribuye a liberar la tensión de la columna y a aumentar la flexibilidad de la espalda baja.
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