La bodega más antigua de la Argentina aún funciona en Salta

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La bodega Colomé nació en 1831 por el ultimo gobernador colonial de Salta. En estos casi dos siglos conserva sus viñas ancestrales y los viñedos más altos del mundo.

El origen de la bodega Colomé se remonta al año 1831 y tiene protagonismo en la historia del vino argentino. Tradición, pasión, trabajo, compromiso con la calidad, visión de futuro e innovación permanente se mezclan en estos casi dos siglos de la bodega.

Fundada por Nicolás Severo de Isasmedi y Echalar, el último gobernador colonial en Salta, la bodega comenzó en 1831 con la producción de vinos con uva criolla. Años después, los vinos se fueron refinando tras la llegada de las variedades de vides de Malbec y Cabernet traídas de Francia por doña Ascensión Isasmendi quien había recibido la finca como dote matrimonial.

Además de nuevas cepas, la gran dama del vino salteño, como se conocía a Isasmendi, trajo de Europa el conocimiento y la experiencia en elaboración de vinos. Fue una pionera y una visionaria que con severidad y trabajo fundó los cimientos de la bodega que hoy conocemos.

Durante la presidencia de Bartolomé Mitre (1862/1868), la Bodega Colomé exportaba vinos a Francia y estaba presente en los más importantes festejos del país, como la inauguración del tramo del ferrocarril Buenos Aires-Córdoba durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento. El hijo menor y favorito de Doña Asención, José Dávalos Isasmendi, a los 18 dejó Salta para instalarse en Colomé para ayudar a su madre con la finca.

Conocido como el “Loco” Dávalos, apodo que curiosamente también le darían a Donald Hess al comprar la bodega décadas más tarde, José toma las riendas de la bodega y continúa con el legado familiar. A su muerte lo sucede su sobrino, Ricardo Dávalos Uriburu, es quien expande la finca y aumenta su producción.

Más tarde, le venderá Colomé a don Antonio Rodó y será finalmente Raúl, hijo de Ricardo, quien junto a su hermano devolverán la bodega a la familia hasta la llegada de Donald y Úrsula Hess.

De espíritu pionero y decidido a unir el vino y el arte, sus dos grandes pasiones, Donald y Úrsula comenzaron un viaje épico por el nuevo mundo que los llevó a encontrar en Salta, uno de los viñedos más altos del mundo y la bodega en funcionamiento más antigua de Argentina.

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NUEVO MILENIO

En 1998 los Hess adquirieron El Arenal, la primera finca que compraron en la Argentina, una tierra de apariencia yerma e inhóspita donde nadie creía que pudiera crecer nada. Pensaban que estaban locos, ¿cómo pretendía cultivar una tierra donde no había agua? Pero el agua estaba y ellos lo sabían, y después de mucho excavar, ante la mirada sorprendida de los que lo rodeaban, el agua apareció. Hoy, en ese terroir crecen los viñedos de El Arenal dando algunos de los mejores vinos de altura extrema del mundo.

No sería hasta 2001 cuando tomarían las riendas del diamante en bruto que representaban los viñedos y la finca de Colomé que en ese momento estaban muy deteriorados y requerirían visión, mucho trabajo, determinación y un poco de locura, todo lo cual tenían.

Donald y Úrsula hicieron de Colomé su hogar y fue el comienzo de una larga historia de amor. Aún recuerdan que, al principio, para hablar con sus hijas debían manejar una hora hasta Molinos, el pueblo más cercano, donde el carnicero local tenía el único teléfono en ese lugar en funcionamiento. Tampoco había calefacción y dependían de los generadores para tener electricidad, pero la salvaje belleza del lugar los conquistó y se quedaron para ver su visión hecha realidad

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NACE UN MALBEC

En 2003 lanzaron su primer vino, un Malbec, elaborado en los antiguos tanques de concreto de Bodega Colomé, luego construyeron una nueva bodega que combina la tradición artesanal de la zona con las nuevas tecnologías. También crearon la Estancia Colomé, en el Alto de Cachi, un hotel de estilo colonial, con 9 habitaciones para que los visitantes disfruten de una experiencia singular y se deleiten con los sabores autóctonos y platos regionales en su restorán.

El arte también tiene su lugar destacado en el Museo de la Luz, que alberga obras de James Turrell, un espacio cultural que conquista todos los sentidos.

En la actualidad, Larissa y Christoph Ehrbar (hija y yerno de Úrsula Hess) persiguen con pasión la visión de Úrsula y Donald para Colomé y trabajan incansablemente para mantener vivo su legado: crear extraordinarios vinos de altura mediante prácticas de viticultura sostenible.

Colomé está ubicada en la zona de los Altos Valles Calchaquíes, a 2.300msnm. A 25 km del histórico pueblo de Molinos (Provincia de Salta, en el Norte de Argentina). Junto a la Bodega se encuentran la Estancia Colomé y el Museo James Turrell.

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