7 de diciembre 2004 - 00:00

12 muertos en atentado contra EE.UU. en Arabia

Sauditas observan el humo que emana del consulado de EE.UU. en la localidad saudita de Jeddah.
Sauditas observan el humo que emana del consulado de EE.UU. en la localidad saudita de Jeddah.
Jeddah, Arabia Saudita (AFP, ASN, Reuters) - Cuatro policías y cinco empleados no norteamericanos murieron ayer en un sorpresivo asalto al consulado estadounidense en la ciudad saudita de Jeddah. El ataque fue perpetrado por un comando presuntamente vinculado a Al-Qaeda, que perdió a tres de sus miembros tras un feroz tiroteo.

Además de los 12 fallecidos, decenas de heridos fueron atendidos en hospitales de la cuidad. El asalto fue reivindicado por una denominada Brigada Al-Falluja, indicó Adel Al-Khubeir, asesor sobre asuntos exteriores del príncipe saudita Abdullah binAbdulAziz. «Esta es la Brigada Al-Falluja, estamos en la embajada. Tenemos 15 rehenes. Ordénenles a las fuerzas de seguridad no entrar en la embajada», habría dicho uno de los terroristas a Al-Khubeir en una comunicación telefónica. Para fuentes del gobierno saudita, el ataque fue responsabilidad de miembros de «la minoría descarriada».

El ataque en Jeddah, una de las principales ciudades del reino, ubicada al este del país, sobre el Mar Rojo, se produjo cuando crecen en EE.UU. las voces de alerta hacia el régimen saudita, tradicional aliado de la Casa Blanca, por los denunciadosvínculos de miembros de su dinastía con Al-Qaeda.

El reino saudita vive una inédita ola de ataques terroristas desde mayo de 2003, que provocó la muerte de más de 100 personas, entre ellos varios extranjeros, lo que según los analistas, es un reflejo de las tensiones entre diferentes facciones.

George W. Bush
afirmó que el ataque demuestra que los terroristas «siguen activos». «Quieren que nos vayamos de Arabia Saudita, ellos quieren que dejemos Irak, quieren que estemos más retraídos y cansados, ante su voluntad para matar aleatoriamente, matar gente inocente», denunció Bush.

La Embajada de Estados Unidos en Riad y el consulado estadounidense en Dhahran (Este) fueron cerrados por « medidas de precaución», indicó la vocera de la embajada, Carol Kalin. En el inicio del ataque, testigos dijeron que habían oído explosiones y tiros. Un incendio se declaró en una parte del consulado, de donde salían columnas de humo, tras lo cual tres o cuatro personas armadas entraron en el consulado. Minutos más tarde, las fuerzas de seguridad penetraron en la delegación bajo una lluvia de tiros. En total, cinco empleados no norteamericanos del consulado y tres asaltantes perecieron durante un tiroteo que duró tres horas, en tanto que fuentes policiales aseguraron que cuatro guardias nacionales también murieron y dos atacantes fueron detenidos.

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