18 de marzo 2003 - 00:00

14:30 hs: UN GRANJERO CON SU TRACTOR PARALIZA WASHINGTON

A un granjero de Carolina del Norte le ha bastado con un tractor para paralizar la capital del país más poderoso del mundo.

Dwight Watson, cultivador de tabaco de la localidad de Whitakers, ha conseguido él solo con su tractor traer de cabeza a las fuerzas de seguridad en Washington y causar uno de los peores atascos en la capital de EEUU que recuerdan los más viejos del lugar.

El agricultor precipitó su vehículo el lunes contra el estanque de los Jardines de la Constitución, entre el Monumento a Washington y el Lincoln Memorial, en pleno centro de la ciudad y a pocos metros de la Casa Blanca.

Casi 24 horas después del incidente, la Policía no se atreve a reducirle porque el granjero asegura que guarda explosivos en la cabina del tractor y se ha limitado a acordonar la zona y cortar el tráfico de las calles adyacentes, con el consiguiente caos circulatorio.

Aunque los agentes han logrado contactar con él a través de un teléfono móvil, no está claro qué pretende ni qué es lo que quiere.

Watson llegó a Washington en un vehículo de tracción a las cuatro ruedas que arrastraba el tractor y, tras saltarse la barrera de protección, estrelló el todoterreno y el tractor contra el estanque.

Desde entonces, el granjero, ataviado con una camiseta llena de emblemas y un casco de la Cruz Roja, no ha dejado de hacer sonar música en la radio del vehículo.

En el tractor, adornado con una gran bandera estadounidense y una enseña decorada con hojas de tabaco, pueden leerse lemas como "Dios Bendiga a las Tropas" y "Saludo a los Veteranos".

Al parecer, Watson estuvo en el Ejército, aunque no está claro si su actuación tiene como motivo reclamar algo sobre su servicio, llamar la atención sobre el conflicto de Irak o presentar demandas relacionadas con el tabaco.

Según dijo a los periodistas el sargento Scott Fear, de la Policía de Washington, "estamos intentando aclarar qué es lo que quiere o lo que necesita".

El episodio ha levantado dudas acerca de la seguridad en la capital, en vísperas del más que probable comienzo de una guerra contra Irak y cuando se han reforzado las medidas antiterroristas.

"Estamos valorando la situación para determinar qué se puede hacer por impedir que se repita" una situación así, declaró Fear.

El secretario de Seguridad Nacional, Tom Ridge, que descartó que el incidente esté relacionado con el terrorismo, afirmó, sin ironía, que en este episodio "la Policía trabaja estrechamente con el FBI. La coordinación de las agencias es cada vez más estrecha".

Desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 las autoridades han levantado muretes de cemento en los accesos a la mayoría de edificios oficiales, aunque no en los jardines de la Constitución, que los residentes de Washington utilizan para pasear y acceder a los monumentos de la zona.

La delegada del Distrito de Columbia ante el Congreso, Eleanor Holmes Norton, pidió calma a la población en un comunicado e insistió en que la vida de los habitantes de Washington continúe con normalidad.

Los trabajadores, que por segundo día consecutivo se han visto inmersos en un descomunal atasco, se preguntan "cómo es posible que una sola persona tenga paralizados a un centenar de policías".

"Si a un animal enfurecido en un zoo le pueden disparar un tranquilizante, ¿cómo es posible que los tiradores de elite no puedan hacer lo mismo con esta persona?", se preguntaba hoy una trabajadora que se lamentaba de haber tardado el triple de lo normal en llegar a su oficina.

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