Asunción (AFP, ANSA, ASN) - Nicanor Duarte Frutos supo retirarse a tiempo del gobierno de Luis González Macchi, del que era ministro de Educación, y pudo salir airoso de una administración sumamente desprestigiada por múltiples denuncias de corrupción, que se quedó prácticamente sin oficialistas.
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Amante del idioma guaraní, Duarte Frutos es abogado, filósofo y periodista representante de la nueva generación de políticos que surgió en el Partido Colorado tras la caída del dictador Alfredo Stroessner en 1989, lo que le permite desligarse aunque sea parcialmente de las prácticas no democráticas consideradas endémicas en su formación política. Hijo de un comisario de policía y de una maestra, asegura haber tenido una dura infancia y juventud en Coronel Oviedo, una ciudad de una región agrícola en el centro del país en donde nació el 11 de octubre de 1956.
Está casado con Gloria Penayo, de 40 años de edad, y es padre de cinco hijos. Entre 1981 y 1991 trabajó en el diario «Ultimas Noticias» antes de pasar a la política.
En 1993 fue nombrado ministro de Educación por el presidente Juan Carlos Wasmosy, y luego repetiría el cargo entre 1999 y 2001 con la actual administración.
•Renovación
Duarte «podría jugar a convertirse en una figura modernizadora e impulsar un proceso de renovación del cuestionado Partido Colorado, pero será muy difícil si se mantiene atado a las figuras de su partido cuestionadas por la corrupción», sostuvo el historiador y analista político de la Universidad de Asunción, Ricardo Benítez. «Conmigo Paraguay va a tener un Estado fuerte porque tengo autoridad moral para conducirlo», repitió el presidente electo durante toda la campaña.
Como muchos otros miembros de su generación se afilió al Partido Colorado desde los 14 años. Después de trabajar desde los once años en aserraderos, viajó a probar suerte a mediados de los años setenta en Asunción, donde comenzó a trabajar en periodismo, hasta convertirse en un conocido columnista político.
Tras la caída de Stroessner, Duarte, llevado de la mano por del ex vicepresidente Angel Roberto Seifart, empezó a ocupar cargos públicos y a escalar posiciones dentro de la estructura del coloradismo. Cuando asuma el poder «se acabarán el mercado negro, los privilegios y las licitaciones amañadas», prometió en el acto de cierre de campaña. Después de 56 años de hegemonía colorada en el poder, Paraguay es percibido como el país más corrupto de América latina, según Transparencia Internacional.
Duarte se enorgullece de su manejo preciosista del guaraní, que junto al español es idioma oficial en Paraguay y que en forma cotidiana usa la mayoría de su población. Como ministro de Educación ordenó la inclusión obligatoria de la lengua precolombina en el programa escolar.
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