Washington (Reuters) - La Corte Suprema de Estados Unidos informó ayer que analizará una apelación de los detenidos en la guerra de Afganistán que están en la prisión estadounidense de Guantánamo, en Cuba, sin ser sentenciados ni enjuiciados. Esta es la primera vez que la alta corte acuerda revisar un caso que es resultado directo de la política del presidente George W. Bush en su guerra contra el terrorismo.
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Los jueces acordaron revisar una ley que dicta que las cortes de Estados Unidos no tienen jurisdicción para escuchar reclamos de un grupo de prisioneros detenidos sin acceso a abogados o a sus familiares, y sin que se les haya enjuiciado o dictado sentencia.
La Corte Suprema analizará los argumentos del caso el próximo año y tiene previsto anunciar su decisión a fines de junio. Los jueces dijeron en una declaración escrita que decidirán «si las cortes de Estados Unidos tienen o no jurisdicción para considerar alegatos sobre la ilegalidad de las detenciones de extranjeros capturados en conexión a actos hostiles y encarcelados en la base naval estadounidense de Guantánamo, en Cuba».
•Identificación
Las apelaciones que atenderá la Corte Suprema son las de dos británicos, dos australianos y 12 kuwaitíes que forman parte del grupo de aproximadamente 660 detenidos originarios de 40 países, y que están presos en la base naval estadounidense de Guantánamo, Cuba, luego de su captura durante la guerra de Afganistán.
Estados Unidos considera que los detenidos son combatientes enemigos y no prisioneros de guerra con derecho a la protección específica de las leyes internacionales.
Entre los detenidos, Washington ha identificado a un puñado de presos y está considerando juzgarlos en tribunales militares.
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