Bagdad y Washington (AFP, ASN, ANSA) - Dos nuevos soldados estadounidenses murieron y otro fue herido en una emboscada con misiles antitanques en Kirkuk, al norte de Bagdad, informó ayer el Comando Central de la coalición en Irak, con lo cual el número de norteamericanos muertos en territorio iraquí se elevó a 200 en total y a más de 100 en las posguerra. Mientras tanto, el Pentágono -acusado por ignorar informe clave- anunció que elabora un plan para reducir las tropas en Irak a partir del año que viene.
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Las autoridades norteamericanas indicaron en un comunicado que el ataque en el que murieron los dos soldados ocurrió el sábado a la noche. Con estas bajas asciende a 103 el de muertos estadounidenses desde el 1 de mayo pasado, cuando el presidente norteamericano, George W. Bush, anunció el fin de la guerra en Irak. El derrocamiento de Saddam Hussein había sido el 9 de abril.
Mientras tanto, dos iraquíes murieron y otros 15 fueron heridos ayer por el estallido de una bomba que algunos policías estaban tratando de desactivar, hecho que un portavoz policial denominó como «accidental».
En Falluja, 50 kilómetros al oeste de Bagdad, el joven Marwan Hayad al Issaoui murió al ser alcanzado por disparos de soldados estadounidenses tras una emboscada contra tanques de la coalición. Según una nota publicada por el diario «The New York Times», un estudio realizado por el Departamento de Estado donde estaba prevista gran parte de los problemas que golpearon a Irak en la era post Saddam Hussein, fue ignorado por el Pentágono, en lo que sería otro capítulo en la disputa que enfrena a Colin Powell y a Donald Rumsfeld.
El estudio, que comenzó en abril de 2002 y que duró casi un año, preveía con gran precisión algunos de los mayores problemas que encontraron las fuerzas estadounidenses en la fase de reconstrucción: saqueos indiscriminados, dificultades en los sistemas hídricos y eléctricos, infiltración de grupos terroristas y pasividad de la población iraquí.
La investigación estaba basada en los análisis y discusiones de 17 diferentes grupos de trabajo compuestos por emigrantes iraquíes (abogados, ingenieros, hombres de negocio), y expertos de los problemas del país.
Entre otras cosas, el estudio advertía sobre saqueos que comenzarían con la caída de Saddam y la liberación de miles de criminales de las prisiones. Por otro lado, «The Wasnington Post» informó que las fuerzas armadas de Estados Unidos planifican una reducción gradual de su contingente en Irak desde los actuales 130.000 efectivos a unos 50.000 para mediados de 2005.
La retirada gradual de militares comenzaría en el segundo trimestre de 2004 y el contingente quedaría reducido a una fuerza de menos de 100.000 para mediados de ese año, según el «Post». El plan todavía no fue aprobado por el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld.
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