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Mahmud Ahmadinejad junto a Rafael Correa.
Luego de recibir los honores de rigor, Correa saludó a Ahmadineyad al ingreso del complejo presidencial en una conversación siempre mediada por un intérprete.
Ambos mandatarios rompieron el protocolo y se dirigieron a los balcones inferiores del recinto para saludar a un centenar de simpatizantes ubicados en la plaza contigua con banderas de ambas naciones y carteles alusivos al "antiimprerialismo" y la defensa de su "soberanía".
"Irán sí, yanquis no", "Irán amigo, Ecuador está contigo", fueron consignas que se escucharon en la tradicional Plaza de la Independencia.
A continuación, el mandatario ecuatoriano ofreció a su homólogo un almuerzo en los interiores de palacio durante dos horas para después continuar con una entrevista privada en la que ambos no lucieron corbata, como es su costumbre.
Paralelamente, frente a la embajada iraní, unas 50 personas realizaron un plantón en contra de la visita de Ahmadineyad a quien declararon persona no grata "por ser promotor de la opresión en contra de la mujer y las minorías sexuales".
En la protesta participaron miembros del movimiento "kbrea2" quienes portaron banderas, pitos y carteles con fotografías de mujeres musulmanas con rostros y cuerpos golpeados.
Junto con el presidente iraní, llegaron una docena de periodistas persas, entre ellos tres reporteras que cubrían su cabello con velos tradicionales islámicos.
Una de las comunicadoras, Samaneh Kachouei de HispanTV, aseguró a ANSA que el gobierno de Teherán no oprime a la mujer, sino que ha permitido un "feminismo" en el que actualmente hay más mujeres en las universidades y en los sitios de trabajo.
Además, Ahmadineyad cuenta en su gabinete con varias ministras, como la de Salud, Marziyeh Vahid, argumentó la periodista, con una larga túnica ante colegas menos cubiertas.
La comitiva iraní llegó a la capital ecuatoriana pasadas las 14 locales (19 GMT), luego de pasar casi dos horas en la ciudad portuaria de Guayaquil, 270 kilómetros al suroeste de Quito.
A inicios de la noche, Correa acompañó a su huésped a la Asamblea Nacional para reunirse con su presidente, Fernando Cordero, antes del retorno de los visitantes horas después.
Legisladores de oposición también expresaron su rechazo a la visita del presidente persa por su pasado en derechos humanos.
"La única identidad entre el presidente iraní y el presidente Rafael Correa es un desprecio absoluto a la democracia y a los derechos humanos", declaró el asambleísta de derecha Enrique Herrería.
Es la segunda ocasión que Ahmadineyad visitó Ecuador, luego de asistir a la posesión de Correa en enero de 2007.
Correa también estuvo en la República islámica en diciembre de 2008 y desde entonces su gobierno ha suscrito una treintena de acuerdos sobre todo en materia energética.
Teherán abrió en febrero de 2009 su embajada en Quito, aunque ambos países mantienen relaciones desde 1973.



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