4 de marzo 2010 - 23:47

Al menos 12 muertos durante la primera jornada de elecciones en Irak

Entre los iraquíes la votación no despierta especial entusiasmo y nadie espera que los comicios impliquen un cambio trascendental en el país.
Entre los iraquíes la votación no despierta especial entusiasmo y nadie espera que los comicios impliquen un cambio trascendental en el país.
Al menos 12 personas, la mayoría de ellos soldados, murieron en tres atentados perpetrados en la capital iraquí, Bagdad, durante la jornada electoral especial, a cuatro días de los comicios de los que surgirá el gobierno que regirá el país durante la retirada estadounidense.

Dos estallidos en las cercanías de sendos colegios electorales en Bagdad mataron al menos a siete soldados e hirieron a otras 25 personas, poco después de que otro ataque matara a civiles y dejara heridas a otras 22 personas cerca de un colegio electoral en el barrio Al Huriya, en el noroeste de la capital.

Los ataques se produjeron pocas horas después de que los iraquíes empezaran a sufragar en la jornada de votación especial para soldados, policías, presos y enfermos, un adelanto de los comicios parlamentarios del próximo domingo, de los que surgirá la nueva coalición gobernante.

"La votación especial comenzó y la participación es buena. El proceso se desarrolla con normalidad", dijo un miembro de la Alta Comisión Electoral Independiente de Irak, Karim al-Tamimi, citado por la cadena CNN.

Unos 19 de los 28 millones de habitantes de Irak están habilitados para votar en las elecciones, además de iraquíes residentes en el extranjero que votarán en otros 16 países.

Un total de 6.172 candidatos compiten para ocupar los 325 escaños del Parlamento, en unas elecciones que permitirán ver en qué medida este país logró superar las líneas sectarias que han sido la tónica en anteriores comicios.

Los comicios se producirán en un complicado escenario para el primer ministro Nuri Al Maliki, rota la alianza que lo llevó al poder en 2005 y con exiguos resultados en sus esfuerzos por traspasar las líneas sectarias y atraer a su Estado de derecho a otras comunidades.

El proceso eleccionario, por otra parte, constituye un paso decisivo para la progresiva retirada militar de Estados Unidos, cuya presencia genera sentimientos encontrados en este país e incomoda a los líderes políticos.

El papel del vecino Irán en el futuro político iraquí inquieta a una parte significativa de la población en este país donde la democracia permitió a la mayoría chiita imponerse en las instituciones, lo cual representa a ojos de los sunitas el principio de la injerencia de Teherán.

Los kurdos, mayoritariamente sunitas, siguen construyendo su poder autónomo y libran su propia lucha política en la región semiautónoma del Kurdistán, en el noreste del país.

Allí el cuasi monopolio del poder de la Unión Patriótica del Kurdistán y el Partido Democrático del Kurdistán, llevaron al opositor Movimiento por el Cambio y a los partidos islamistas locales a rechazar una alianza kurda e intentar convertirse en bisagra.

Pese a todo, entre los iraquíes la votación no despierta especial entusiasmo y nadie espera que los comicios impliquen un cambio trascendental en el país. Casi ningún político usó en su campaña el tema de la corrupción, un tema que en Irak preocupa tanto como la violencia sectaria y el terrorismo.

La razón, apuntan los observadores, es que incluso un Parlamento renovado tendrá serias dificultades para sortear la colosal lista de conflictos pendientes.

Irak movilizará a cerca de un millón de policías militares para tratar de evitar que "los terroristas saboteen la jornada electoral", informaron fuentes de gobierno.

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